El tempo de la creación ¿Una casa para todos? Renovando el oikos de Dios

Hay expertos que sostienen que la Covid-19, que se alarga en el tiempo, nos remite a un problema ecológico: la reacción de la Madre Tierra y de la naturaleza que, como entes vivos, han reaccionado contra la agresión sistemática que sufren desde hace siglos, por parte del voraz proceso productivista que no respeta los límites de sostenibilidad y ha destruido los hábitats de los virus. Estos buscan en otros animales o en nosotros los humanos un nuevo hábitat, de cuyas células se alimentan. Es consecuencia del tipo de civilización científico-técnica que creamos a partir del siglo XVII que trataba a la Tierra y a la naturaleza sin propósito, y cuyo único valor era estar a disposición del uso de los seres humanos, para sacar ventajas de todo tipo, especialmente, económicas.

Tales virus, junto al calentamiento global y otros eventos extremos como la actual crisis climática, que están acelerando la inestabilidad ecológica, provocando la pérdida de hábitats que son el hogar de millones de especies, incluyendo a los seres humanos cuyos hogares están en peligro debido a los conflictos, pérdidas y daños climáticos, nos invitan a cambiar nuestro modelo destructivo de producción y reflexionar y cambiar nuestra forma de habitar en nuestro planeta.

Con el fin de hacernos más conscientes con este problema, al tiempo que renovamos nuestra relación con el Creador y toda la creación a través de la celebración, la conversión y el compromiso juntos, se nos invita a todos los 2.200 millones de cristianos del mundo a unirnos en oración y acción por nuestra casa común durante el “TIEMPO DE LA CREACIÓN”, periodo que comienza el 1 de septiembre, con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, y termina el 4 de octubre, en la fiesta de San Francisco de Asís, el santo patrón de la ecología amado por muchas denominaciones cristianas y que se ha convertido en el hermano universal que está más allá de las confesiones y culturas. La humanidad puede enorgullecerse de haber tenido un hijo con tanto amor, con tanta ternura y con tanto cuidado por todos los seres, por pequeños que parecieran.

El Tema de este TIEMPO DE LA CREACIÓN es: ¿UNA CASA PARA TODOS? RENOVANDO EL OIKOS DE DIOS. Los cristianos nos unimos al salmista para proclamar que la Tierra y todo lo que hay en ella es del Señor. (Salmo 24,1).

El subtema se centra en el concepto de Oikos, palabra griega que significa “hogar”, y que por extensión lo referimos a nuestra tierra y todo lo que la habita. Oikos es la raíz de la palabra “economía”, que, a nivel global, tiene que ver con el cuidado de nuestro hogar planetario, la tierra: “ecología”.

Como habitantes de nuestro mundo (oikoumene), la celebración de este TIEMPO DE LA CREACIÓN, nos urge a los cristianos como personas de fe y bautizadas, a labrar y cuidar el jardín de Dios, y a participar en la renovación de toda la Tierra habitada, para que la vida pueda florecer y todos puedan tener un hogar justo y sostenible, al tiempo que invitamos a todos los hogares y sociedades (oikos) a participar en la conversión de nuestros sistemas políticos, sociales y económicos (oikonomia) hacia economías de vida justas y sostenibles, que respeten los límites y las fronteras ecológicas vitales (oikologia) de nuestra casa común.

Otra relación amigable y no destructiva para con la Madre Tierra y para con la naturaleza es posible. En verdad, es la única que se revela benéfica para ambas partes de este contrato natural. No podemos continuar nosotros los humanos, que somos la porción inteligente de la Tierra con la misión de cuidar de ella, seguir comportándonos como sus dueños. Debemos volver a sentirnos parte de la naturaleza, como condición de nuestra propia supervivencia.re