El sanchismo

Para los que quieran conocer la verdadera razón del adelanto electoral en Castilla y León, —el relato correcto que llaman algunos—, he de decirles que este no es otro que el segundo intento del sanchismo por hacerse con la Junta de Castilla y León. Fracasó su primera moción de hace un año, y ahora, al igual que hiciera Sánchez en el Congreso, negociaban primero, torpedear los presupuesto presentados de 2022 y después, una segunda moción de censura para echar al presidente Mañueco y colocar a Tudanca, acólito de Sánchez.

El sanchismo tiene una larga mano y un extremo acatamiento y servilismo del candidato socialista Tudanca. De gobernar Tudanca en Castilla y León, cosa que no sucederá, “reinaría” en nuestra tierra Sánchez, y el cambio que dice ofrecer Tudanca de honestidad, decencia y esperanza ya sabemos los segovianos lo que significa en manos de Sánchez. ¿Qué honestidad, qué decencia y qué esperanza podemos esperar de Sánchez, cuando nos ha mentido descaradamente, engañado un día sí y otro también y la desesperanza no hace sino aumentar diariamente por el descontento, el hastío y el cansancio de un presidente del Gobierno, que esta vendido a los intereses del mundo comunista, separatista y bilduetarra con tal de seguir en la Moncloa?.

El señor Luis Tudanca, jefe y candidato del PSOE en Castilla y León, ni tan siquiera ha podido impedir que la Base Mixta de Segovia desaparezca, ni que nos intenten cerrar las pistas de Navacerrada, ni que repongan las frecuencia de los trenes anteriores a la pandemia, ni conseguir ni un sólo euro para financiar el proyecto de suelo empresarial Prado del Hoyo, que lleva el PSOE con ello desde 2007, y todo ello por obra y gracia del gobierno de Sánchez y sin que Tudanca dijera ni pío. ¿Qué le importa Castilla y León a Sánchez? Nada. Y como muestra el último botón. Las declaraciones del ministro Garzón sobre la ganadería y la calidad de las carnes han hecho mucho daño a Castilla y León, a nuestros ganaderos y empresarios agroalimentarios, y Sánchez ni se ha atrevido a tocar a su ministro. Este es su grado de sumisión y esclavitud ante sus socios de gobierno, y por ello el candidato Sánchez Tudanca, ni puede ni debe gobernar en Castilla y León.

Sin embargo, con el presidente Mañueco, Castilla y León sigue liderando las tasas de vacunación en España, es la primera autonomía con la mejor calidad en Educación, la primera en apoyo a la Dependencia, la cuarta/quinta en la prestación de servicio sanitario, o la comunidad con las mejores deducciones fiscales de apoyo a las familias; Castilla y León tiene en el tramo autonómico del IRPF, el segundo más bajo de toda España, las mayores deducciones en el mundo rural por nacimiento y adopción, o en la compra y alquiler de viviendas, o en la bonificación al 100% de la cuota de los arrendamientos de fincas rústicas, y garantizará por ley los consultorios en el medio rural para que no desaparezcan, ante la idea de reducirlos por otros partidos que gobernarían ahora con Tudanca. Por el contrario, el centro de salud de Nueva Segovia y la ampliación del Hospital General de Segovia serán una realidad.

Defender el interés de Segovia y Castilla y León, está siempre por encima del interés del sanchismo, y con Sánchez Tudanca, es y será imposible.


(*) Diputado del PP por Segovia.