Diputación de Segovia.
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No deja de ser emocionante estar esperando a que la más antigua compañía de teatro privada de España y Europa, “Joglars”, con más de sesenta años de quehacer teatral y más de cuarenta espectáculos en su haber, nos vaya a presentar un espectáculo cuyo protagonista es el rey emérito Don Juan Carlos I de España (Ex rey dice de subtitulo Wikipedia). Anciano y exiliado en el Golfo Pérsico, tiene una historia digna de ser llevada a las tablas, o convertirse en un personaje literario. ¡Uy si Valle Inclán lo hubiera pillado! Es natural que Albert Boadella y Ramon Fonsarè hayan tomado el hilo el tiempo y nos lo presenten. Como si estuviera en su naturaleza llevar a cabo este cometido. Por qué a ver quién es el valiente que se atreve a poner el cascabel al gato.
El teatro a rebosar. Expectativas todas. Del personaje sabemos tantas cosas que parece formar parte de nuestra familia. El rey será creado e interpretado por el extraordinario y minucioso actor Ramón Fontserè, que es capaz de construir personajes con maestría excepcional. Además, él también, junto con Albert Boadella ha creado la dramaturgia. Firma la dirección de escena el propio Boadella.

En la cubierta de un barco, en alta mar, el rey va a preparar una paella para sus invitados: Jeques, periodistas, amigos. El barco prepara las amarras y se limpia para que todo sea perfecto.
Entra el rey. Desde el primer segundo cuando Fontserè hace su entrada en silencio, articulando unos pequeños desplazamiento, estamos ante el ex rey Juan Carlos I. No ante un actor que hace del rey, no, sino directamente ante el rey. Su minucioso estudio del personaje (como viene a ser habitual en él) lo hace total y perfectamente creíble segundo a segundo desde principio a fin del espectáculo. Ahí está el personaje, lo vemos. Fontserè es el rey.

Alrededor del rey orbitan cinco personajes, interpretados por actores miembros de la compañía, tratan de dar cuenta de una biografía plagada de contrastes y un sin fin de tonalidades entremedias. La tarea no es fácil, al ser un personaje del presente, tan archiconocido por todos y de contrastes fuertes, ¿cómo hacer vivir en escena esa larga vida y sus múltiples ramificaciones y relaciones con la misma presencia que el personaje protagonista y el actor que lo encarna?

Quizá por ser un personaje contemporáneo y no existir la suficiente distancia como para conformar ese poliedro que pretende la compañía, abarcando tantos y tan numerosos aspectos de la vida del rey, la dramaturgia no está conseguida del todo. Ellos pretenden ir del humor a la tragedia, según cuentan en su web. El humor está, las pinceladas están, las anécdotas también, pero al conjunto, aunque funciona, algo le falta.

Falla la creación del resto de los personajes, especialmente el bufón e hijo bastardo. Ese personaje podía haber sido la clave, pero en la propuesta de Joglars, el bufón no funciona. No tiene consistencia, su construcción es muy endeble. Desde la dramaturgia, la dirección y hasta la interpretación, este personaje se tambalea. Es flojo y no hace de espejo al personaje del rey. Esa doble condición que le asignan, la de ser hijo bastardo y bufón, no facilita las cosas, aunque también podría haberse convertido en un acierto teatral. Pero no es así.

Fontsaré como actor puede hacer todo lo que se proponga, y lo que se han propuesto él y Boadella lo consiguen solo en parte, porque falla el resto de los personajes. Los personajes existen gracias a los otros y a las relaciones entre ellos, pero para eso tendrían que haber tenido otra enjundia, y a verles concedido tanta importancia como al personaje central, para así poder enfrentar y construir diálogos, situaciones y conflictos que tengan potencia. Esto no ocurre en “El rey que fui”. Los cinco personajes que orbitan alrededor del rey – excepto el capitán que está muy bien llevado a cabo por el actor que lo interpreta, Martí Salvat – no logran despuntar, así es que la distancia de construcción e interpretativa entre el actor protagonista y el resto es muy grande, por tanto el conjunto no adquiere la potencia deseada.

No obstante los espectadores rieron, lo pasaron muy bien, y aplaudieron con ganas.

“EL REY QUE FUE”
JOGLARS

TEATRO JUAN BRAVO
13 DE ABRIL

FICHA ARTÍSTICA

ARTISTAS
Ramon Fontserè
Pilar Sáenz
Dolors Tuneu
Martí Salvat
Bruno López – Linares
Javier Villena
DIRECCIÓN ARTÍSTICA
Albert Boadella
AYUDANTE DE DIRECCIÓN
Alberto Castrillo – Ferrer
DRAMATURGIA
Albert Boadella
Ramon Fontserè
DIRECCIÓN TÉCNICA
Pere Llach
ESPACIO ESCÉNICO
Els Joglars
DISEÑO DE ILUMINACIÓN
Bernat Jansà
DISEÑO DE SONIDO
David Angulo
DISEÑO DE VESTUARIO
Pilar Sáenz
PRODUCCIÓN EJECUTIVA
Montserrat Arcarons
COMUNICACIÓN
Oriol Camprubí
DISEÑO GRÁFICO
Nyam – Agencia Creativa
Manuel Vicente