El Nava y el jugador n.8

Las cosas no están pintando nada bien para el Viveros Herol Nava en la máxima categoría del balonmano español. Comenzó decentemente en esta rara y esperpéntica temporada; pero, aunque el equipo intentó concienciarse de que había que ganar algún partido en casa, no ha sido así y ahora está metido en una zona peligrosa.

Me permito la licencia de clasificar sin ninguna duda que los de Nava son el jugador número 8 en balonmano

Haciendo un símil con la popular denominación de que los aficionados son el jugador número 12 en el fútbol, me permito la licencia de clasificar sin ninguna duda que los de Nava de la Asunción son el jugador número 8 en balonmano; y, ante la guerra abierta contra el Covid-19, así como la prohibición de tener público en los partidos, el equipo está sufriendo esa falta de apoyo.

Puede ser cierto que tal situación no es fundamental para conseguir doblegar al contrario; pero, conociendo a los naveros, con su fogosa animación en cada encuentro, su tronado clamor, su concierto de bombos y su continuo palmeo, se traduce en un palpable refuerzo y respaldo a los jugadores.

No decaeremos en la esperanza de retornar a los éxitos a los que nos han tenido acostumbrados

A pesar de lo argumentado anteriormente, aún no está ni mucho menos todo perdido, ni tampoco todo ganado. Ante la falta de ese plus de los aficionados de la localidad en el pabellón, no queda otra que luchar más inteligentemente, con más fuerza, con más sentimiento viendo que todos los majos de Segovia estamos con ellos; porque, aunque algunos partidos solo podemos verlos por televisión, los sillones de nuestras casas sufren los avatares de nuestros movimientos a la hora de tirar a gol y conseguirlo. Mientras, no decaeremos en la esperanza de retornar a los éxitos a los que nos han tenido acostumbrados.