El declive de Podemos

Partido en varias facciones, lenta pero inexorablemente, el movimiento Unidas Podemos ha ido perdiendo apoyo popular en cada uno de los procesos electorales posteriores a su gran momento de gloria cuando, hace cuatro años, de la mano del pacto de la moción de censura que tumbó a Mariano Rajoy, Pedro Sánchez incluyó a varios de sus dirigentes en el Consejo de Ministros.

En 2020 pincharon en las elecciones autonómicas gallegas; después apenas salvaron los muebles en las celebradas en Cataluña, posteriormente salieron trasquilados el 4M en Madrid -la debacle aparejó la dimisión de su líder, Pablo Iglesias. Más tarde se quedaron con un diputado en Castilla y León y el pasado fin de semana, en Andalucía -donde concurrían escindidos- han salido demediados pasando de 17 a siete escaños. Lo que se dice una auténtica carrera hacia la irrelevancia como se puede apreciar mediante una simple operación aritmética de resta.

Es verdad que mantiene cinco poltronas ministeriales cuya garantía de continuidad está ligada a la precariedad parlamentaria del PSOE en el Congreso de los Diputados. Sí Unidas Podemos le retirara su apoyo, sería el fin de la estancia de Pedro Sánchez en La Moncloa, pero el precio de semejante -e improbable- movimiento aceleraría el proceso de apoptosis política de la propia organización.

Llegaron proclamando que venían a asaltar los cielos dejándose guiar por el verbo incendiario de un Pablo Iglesias que así entró en el Consejo de Ministros empezó a dar muestras, a partes iguales, de contradicciones y aburrimiento. Están aterrizando en la realidad de la manera menos agradable. Por el camino han decepcionado a mucha gente que creyó, como prometían, que venían a regenerar la vida política española acabando con lo que despectivamente llamaban “la casta”. Ni semanas tardaron algunos en instalarse cambiando de barrio descubriendo que los despachos burgueses eran mucho más confortable que el proletario megáfono de los escraches a la intemperie. A la postre todo está siendo un ejercicio lampedusiano de sustitución en el poder. Una impostura de la que muchos de seguidores de antaño se han dado cuenta y por eso han dejando de votarles.

Fermín Bocos Rodríguez
Fermín Bocos Rodríguez

Fermín Bocos Rodríguez (Población de Abajo, Valderredible, Cantabria; 1949) es un periodista español. Licenciado en Periodismo, estudió la carrera de Medicina y Periodismo en Barcelona. Comenzó su carrera en prensa y radio, forjándose en la Cadena SER, donde acabó presentando los informativos. Posteriormente ficharía por TVE de la mano de Iñaki Gabilondo, director de los servicios informativos del Ente.