El Atazir | Los hunos y los hotros

Ha sido un dedazo. Un dedazo. Era el consuelo entre las huestes socialistas, ayer. Un dedazo de la vicepresidenta Calvo, dicen. Cordobesa, al fin, de Cabra, el lugar de nacimiento de quien fue en tiempos remotos e infaustos la sonrisa del régimen, José Solís. El secretario de Estado de Defensa ha quedado por los suelos, pero lo malo es que ha dejado a la alcaldesa de Segovia al pie de los caballos, tildada de mentirosa y oscurantista por la oposición. Ahora es la oposición la que echa pestes por la boca. Los socialistas, callan. De la misma manera que PP y Cs lo hicieron cuando apareció el proyecto de presupuestos regionales. Ya veremos qué pasa cuando se aprueben y el proyecto definitivo pase a tener rango de ley. Es el Partido Popular quien ostenta la presidencia de la Junta y Ciudadanos la vicepresidencia y la Consejería de Sanidad, y nuestro caballo de batalla siguen siendo la nueva infraestructura hospitalaria, la radioterapia, los centros de salud de Segovia y Cuéllar y todo lo referente a la atención primaria. No hay que olvidarse.

Los representantes políticos deberían estar vinculados con los ciudadanos, y no tanto –repito, no tanto- con los intereses de partido y con mantener sus propios cargos. Es la diferencia con quien lleva 120 años con un compromiso único: Segovia.

Cuando gana la ciudad o la provincia, ganamos todos

Fuera de simplezas de los hunos y de los hotros, habrá que analizar ahora qué es lo que ha pasado para esa toma de decisión tan fulminante. Tres preguntas me asaltan: ¿Había un proyecto sólido detrás de la reclamación de Segovia? ¿Contaba ese proyecto con el conocimiento y apoyo de las instituciones supramunicipales, en especial de la Junta de Castilla y León? ¿Hasta dónde ha llegado el lobby en el Gobierno? Como se ha visto, la entrevista con un secretario de Estado ha valido para poco, si acaso para procrastinar, y eso en política tiene su coste. Un proyecto estratégico se eleva por encima del protagonismo municipal; solo los políticos mediocres se dejan llevar por intereses personales o de partido a la hora de acometer o de apoyar un proyecto. Lo de menos es quien lo capitalice, lo demás es conseguirlo. En determinados asuntos, el vuelo alicorto sobra, y los enfrentamientos, también. Cuando gana la ciudad o la provincia, ganamos todos, ya habrá tiempo de riñas estúpidas por ver quién se pone la medalla.

Espero que el asunto no quede en agua de borrajas, como tantos. El portavoz del principal partido de la oposición en el Senado lo es en representación de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, y la relevancia del proyecto se alza, como se ha dicho, por encima de una ciudad o de una provincia. Tenemos tres representantes en el Congreso de los Diputados, y cuatro senadores, uno de ellos portavoz del PP en el Ayuntamiento de Segovia. Es imprescindible conocer las explicaciones del Gobierno en una u otra Cámara. Y tomar nota de cara al futuro.

“Nunca faltará luz en El Alcázar”, decía un bonito endecasílabo de José Rodao

No vamos bien últimamente en Segovia. Solo chuta el sector primario y el agroalimentario. Del sector servicios y de comercio, qué decir, y los proyectos, se nos caen o no terminan de salir. “Nunca faltará luz en El Alcázar”, decía un bonito endecasílabo de José Rodao. Pues ni eso.


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