El Atazir: Ángel González Pieras – Tejas

En otro lugar que no fuera Segovia parecería una fina delicatesen escribir de tejas, y, aún más, que la discusión pasara por la Comisión de Patrimonio. Pero Segovia es especial. No a escala española, ni europea, sino universal. Tengo en mi despacho, para que nunca se me olviden, las palabras de la Unesco del 2006: “Segovia representa en su conjunto una realización artística o estética única y una obra maestra del espíritu creador del hombre, en diferentes épocas y por diferentes razas y culturas que han contribuido a su creación. No solo se basa en sus monumentos históricos tomados individualmente, como el Acueducto, la Catedral o el Alcázar, verdaderos hitos estructurales de la villa, sino también por su configuración de la naturaleza urbanizada (valles de los ríos Eresma y Clamores), su ciudad amurallada, que constituye un paisaje de un valor remarcable que emana del espíritu creador y de la intervención del hombre”.

Pocas ciudades del mundo cuentan con un decreto de protección de vistas (1941), luego consolidado en 1947 con la declaración de Paisaje Pintoresco; en pocas ciudades la lectura paisajista es tan importante, en urdimbre única con la obra salida de la mano del hombre; en pocas tan importante la mirada, la perspectiva, aunque en ocasiones lo angosto de ciertas callejas no permita contemplar en todo su esplendor torres como la de la Casa de los Picos o el Torreón de Rueda.

Tengo el privilegio de vivir frente a El Parral. Es mi primera mirada panorámica de la mañana y la última, cuando allá por las 23,50 apagan las luces. Tengo que decir que no me gustan sus tejas; me estorban sus tejas. No van en sintonía cromática con el resto del edificio isabelino. Tienen demasiada presencia; excesivo presente. Mi comentario puede resultar una boutade en épocas de depresión económica y de pandemia; pero hay que pensar que Segovia pervivirá, permanecerá para nuevas generaciones. ¿Se aceptaría en la Alhambra cualquier intervención que no respetara la integración del edificio? Hace 500 años, sí. Ahora, no. Pues lo mismo en todo lo que tiene que ver con la Segovia protegida. Por eso no es baladí hablar de tejas. El miércoles pasado se reunió la Ponencia de la Comisión, y el próximo miércoles lo hará la propia Comisión. Con toda probabilidad –por no decir seguridad- se aprobará la idoneidad de las tejas de la Cárcel Vieja, por no existir incompatibilidad cromática, dada que las tejas repuestas se matificarán en el plazo de un par de años y no se han utilizado las nuevas proyectada en un principio. Ha merecido la pena el debate; y el recordar que esta es una ciudad única, y como tal hay que tratarla.

agpieras@eladelantado.com