Eduardo Calvo – Falta grandeza

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El general Liber Seregni, fundador del Frente Amplió en Uruguay, punta de lanza para quebrar el bipartidismo habitual de Blancos y Colorados, utilizaba la palabra francesa. “Falta grandeur” decía. Por cosmopolitismo, porque un hombre honorable tiene permitido decir lo que le venga en gana. En las playa Liber Seregni no se quitaba la camisa, pese al calor; su esposa le explicó a un amigo que el general no quería mostrar las marcas de los cigarrillos que sus torturadores le apagaron en el cuerpo.

En Italia, el democristiano Giulio Andreotti, a quien amigos y enemigos apodaban Belcebú, censuraba la política española: “Manca finezza”. Nos faltaba finura, o sutileza. No descubro nada si les digo que entre el general Seregni y el tal Belcebú para mí no hay color, aunque no concuerde con la ideología última del Frente Amplio. Finura y sutileza convienen a los modales, la conversación, el atuendo, los hábitos de lectura. La grandeza es para la política en serio, la política de vuelo alto.

No me preocupa si a los políticos nos falta finura, si nuestras maneras no son sutiles, si los españoles alzamos la voz en demasía. Me avergüenza que no salgamos de lo cicatero y lo inmediato, que no perseveremos en el esfuerzo común, que no impidamos mentir a los mentirosos. Si somos incapaces de reclamar que España habita el corazón de los españoles, si no apartamos todas y cada una de las mezquindades que nos separan, si no entendemos que la libertad es un derecho y la justicia un deber. Si todo esto no nos viene así, de primeras, sin necesidad de pensárnoslo, entonces faltará grandeza. Y sobrarán otros elementos de muy baja índole: el egoísmo, el rencor, la cobardía, la codicia, la cochambre. Sobre todo, la cochambre. Faltará grandeza y sobrará cochambre.

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(*) Diputado nacional de Ciudadanos por Segovia.