Divide y vencerás

La izquierda planea destruir nuestras conciencias y manipular y adoctrinar a la población. Que Sánchez se abrazara con Iglesias a las 48 horas de las elecciones evidenciaba el plan que tenían entre manos.

Después de la aprobación de la Ley Celaá, ahora el Gobierno social comunista se encuentra en plena marcha desarrollando los currículos que le darán contenido.
Entre las lindezas de las temáticas que quieren imponer, destacan su obsesión por el lenguaje inclusivo y su visión del ‘feminismo’ y la ‘igualdad’.

De hecho, profesores de primaria ya han advertido de que en el nuevo currículo desaparecen contenidos y eliminan el dictado, la regla de tres y los números romanos.

Además, la asignatura de valores instruirá sobre la identidad de género antes de los 12 años, a las matemáticas le dará un enfoque socioemocional y con perspectiva de género, e impondrá como “saber básico” la desmemoria histórica.

Todo dentro de un plan conducente a un codiciado objetivo final, de tal forma que los objetivos propuestos son aceptados por la mayoría de la ciudadanía, eliminándose sibilinamente cualquier obstáculo ético.

A partir de entonces, aquellas minorías que no se quieran doblegar a estas corrientes de pensamiento, se verán acorraladas por astutas ‘palabras-policía’, tales como: negacionista, racista, homófobo, xenófobo, machista, reaccionario, facha…

Tras ello, temiendo el desprecio social, la persona acepta cualquier aberración que sería inaceptable hace unos años.

Y el objetivo final es la destrucción de nuestras culturas provocando un desarraigo globalizado y el fomento del multiculturalismo; la destrucción de valores y arquetipos con la introducción de la banalización, la ideologización, el literalismo y el relativismo; la destrucción de la jerarquía natural, eliminando los verdaderos líderes e introduciendo la domesticación convirtiéndonos en manada; la destrucción de la clase media acabando con la iniciativa privada y dar entrada a las grandes multinacionales, las mismas que colaboran con las élites, mediante políticas estatales que favorezcan el acoso fiscal a la iniciativa privada y la permisividad a las grandes corporaciones; la destrucción de la familia como lugar donde el ser humano recibe la herencia afectiva e intuitiva de sus raíces ancestrales y su sentido de pertenencia y arraigo, arrancándolas de su herencia afectiva provocando sujetos aislados; la destrucción del intelecto mediante la manipulación emocional eliminado cualquier discriminación o reflexión que contradiga los esquemas conceptuales y emocionales diseñados y la fractura social y el individualismo del ser humano, para dejarlo indefenso y a solas frente al poder, de tal forma que se introduce el “divide y vencerás” de los romanos, con la lucha de clases, de género, de religión, de razas, de sexos, de ideologías que han sido astutamente cultivadas y fomentadas desde el poder. Esto ha provocado el fraccionamiento en grupos ideologizados incapaces de comunicarse entre sí e ineficaces para defenderse de un enemigo común.

En definitiva más ideología, menos conocimiento y más adoctrinamiento con la finalidad de controlar y dirigir nuestras vidas con la sensación de libertad, sin percibir que, esta ‘libertad’, está siendo diseñada por quienes te han privado de tu verdadera libertad.


(*) Diputado de VOX por Segovia.