Divertirse

Ha tenido que aparecer en el panorama tenístico internacional la figura de un chaval de 19 años como Carlos Alcaraz para recordarnos que cuando se practica un deporte al máximo nivel y este se realiza porque divierte parece que los resultados son más fáciles de producirse. Este razonamiento aparentemente simple da la razón a quienes aducen que el buen estado de ánimo es necesario para conseguir los objetivos.

Desde la psicología deportiva se marcan ciertas normas y comportamientos que pueden contribuir a que el deportista adquiera un estado mental idóneo para afrontar cualquier competición. Quizás no haga falta acudir a este profesional y podemos dejarnos llevar por la lógica. Por esta razón es habitual que el entrenador aplique adecuados refuerzos que mejoren la autoestima del jugador y le plantee un objetivo realista que esté a su alcance. Y el propio deportista aprenda a generarse autoinstrucciones que no le hagan decaer ante el cansancio físico o mental y pueda superar los malos momentos durante el partido.

Afrontar un compromiso competitivo supone sentir cierto estrés, es normal. El sistema nervioso necesita de una activación extra para estar alerta ante cualquier circunstancia que le amenace. Sin embargo, si esta aceleración emocional afecta al control de los movimientos es fácil que se genere intranquilidad, incompetencia y negatividad.

Jugadores y entrenadores de la Gimnástica Segoviana y del Balonmano Nava que os estáis jugando la permanencia en vuestras ligas os animo a que interioricéis estos mensajes anteriores, centraos en el objetivo sabiendo que habrá muchas dificultades que superar. Pero sobre todo, divertíos jugando, sed optimistas en el reto más inmediato. Lo que suceda después ya se valorará y, sobre todo, vivid el momento. Mucho ánimo a todos.