Despacito y buena letra

Si veinte años no son nada, como cantaba Gardel, tal vez si se le suman cien la cifra se convierta en la certeza de que algo ha sido, es y siempre lo será. Historia, como poco y tantísimo a la vez, de una provincia sobre la que ha contado su Historia y sus historias. A El Adelantado de Segovia ya nada ni nadie le puede quitar eso.

Sus redactores, sus fotógrafos, sus directores, sus articulistas, sus noticias, sus distintas cabeceras están ya ligados para siempre a esta provincia y, por eso, como presidente de la Diputación, no puedo dejar pasar la efeméride sin celebrarla; porque quienes la han hecho posible, incluidos, sobre todo, sus lectores, merecen que todos los segovianos lo aplaudamos… y porque ciento veinte no sólo es mucho, sino que, además, da para pensar mucho.

Han convertido palabras de entonces en reliquias de ahora

Ayuda también a esto último el frío y la nieve de estos días y ese paisaje en blanco y negro que devuelve a las estampas de comienzos del siglo XX. Una centuria y dos décadas han dado color y textura digital a las fotos de nuestra gente y de nuestros pueblos. Han convertido palabras de entonces en reliquias de ahora y anuncios de la época en carcajadas, bocas abiertas y, a veces, hasta en indignación caducada.

¡Cuánto ha cambiado la vida el mundo! ¡Cuánto en nuestra provincia! Algunos de los centenarios de las residencias que gestionamos desde la Diputación ya nos lo advierten cuando las visitamos: el contorno de los pueblos ha variado, la juventud se fue y ahora alguno vuelve a volver, los oficios se han buscado oficinas, los sueños ahora duermen sobre almohadas más viscoelásticas y menos mullidas y las oportunidades ahora surgen con mayor frecuencia y menor esfuerzo. Afortunadamente, y a pesar de las crisis contadas, conseguir dinero y alimento es, para la mayoría, más batalla que guerra y lo que se siembra en el campo se recoge con sello -de Alimentos de Segovia- y calidad en tiendas y supermercados que también existen a kilómetros de la capital.

Requiere ir despacito y llevar buena letra

Los caminos de la provincia ahora son más testigos de los paseos de vuelta en las noches de fiestas de verano y menos de los madrugones para las largas jornadas de trabajo. Las carreteras tejen una red provincial que se extiende de punta a punta, por más de 1.200 kilómetros, en la que los carros se han convertido en coches con luces de neón y música a todo volumen. La Mujer Muerta ha vivido la transformación del paisaje que se cobija en su falda y que ya no sólo se sustenta con la agricultura y la ganadería, sino también con un turismo que busca ser sostenible y sostenerse en el tiempo. Pero esto, ya lo sabe el decano de la prensa en Segovia, no es fácil. Requiere ir despacito y llevar buena letra. Quizás ese, tan abandonado en los últimos tiempos por unos medios de comunicación acostumbrados ya a mediar con prisa entre la información y la sociedad, es el secreto de que la vida haya seguido pasando para todos y todos hayamos seguido pasando, día tras día durante alrededor de 43.800, las páginas de El Adelantado. La provincia de Segovia y los 208 municipios que la componen te desean feliz cumpleaños, decano, y que el paso de los tiempos no te deje perder facultades.


(*) Presidente de la Diputación de Segovia.