Declive y bipartidismo

Acabada la cumbre exitosa de la OTAN y sus fastos llega ahora la dura realidad de aprobar en el Congreso de los Diputados los acuerdos pactados con los aliados. Ni la mayor dotación de la base americana de Morón ni el incremento en gasto de Defensa va a contar con el apoyo de los socios tradicionales. El bipartidismo PSOE/PP, que tan buenos resultados trajo durante décadas a este país, vuelve a perfilarse como alternativa para resolver temas de Estado.

Es verdad a que la llegada de Feijóo a la calle Génova y su planta noble propicia una imagen de recuperación del centro que buena falta le hacía a la derecha; pero también es cierto que las siglas que surgieron tras la nefasta gestión de Zapatero de la crisis de 2008 se diluyen y pueden estar llamadas a desaparecer.

Quien se acuerda ahora de que hace no tanto Albert Rivera tuvo expectativas de llegar a la Moncloa, y que su partido, Ciudadanos, ocupaba los escaños del centro del hemiciclo. Ahora quieren que Arrimadas pague el fiasco andaluz, confiando en que un cambio de liderazgo no les lleve a la desaparición total.

Lo mismo ocurre a la izquierda del PSOE, donde Izquierda Unida, Podemos, Compromís y las demás confluencias confían en que el proyecto de Yolanda Díaz acabe de despegar de una vez y les salve de la irrelevancia. La invasión de Ucrania y los riesgos de una extensión del conflicto han desinflado, incluso, el antes enérgico movimiento contra la OTAN y las bases americanas en España. No tuvo mucho predicamento el Secretario de Estado para la agenda 2030, Enrique Santiago, de IU, invitando y asistiendo a la marcha contra la cumbre que se celebraba en IFEMA y a la que sólo asistieron dos mil personas según la delegación del Gobierno. Tal vez debería dimitir por el fracaso de su apuesta y porque no se puede pertenecer a un Ejecutivo y manifestarse contra el.

Belarra y Garzón tampoco se mostraron muy partidarios de incrementar el gasto en Defensa, como se ha comprometido Sánchez con los socios de la OTAN, lo que dificultará la aprobación de unos nuevos presupuestos que tienen escasas posibilidades de salir adelante, porque los socios de Gobierno tienen que marcar su propio territorio con vistas a las municipales y autonómicas del año que viene.

Si además el PP sigue ninguneando a Vox, sin aspavientos, el panorama político y la fotografía del Congreso puede dar un vuelco en las próximas elecciones generales que nadie imaginaba hace unos años. Y es que en democracia el voto hay que ganárselo día a día o llega el declive y las siglas se las lleva el viento.

Victoria Lafora
Victoria Lafora
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Corresponsal política y parlamentaria en Diario 16, subdirectora de informativos de Telemadrid, directora del Centro Territorial de Madrid en TVE, subdirectora de informativos y analista política de CNN+, en la actualidad participa en los Desayunos de TVE, en Hora 25 de la Cadena SER, en 24H de TVE, en Buenos Días Madrid de Telemadrid y en El Enfoque de Onda Madrid.