Cursos de español para extranjeros

“La Real Academia Española solo pretende en esta Gramática instruir a nuestra juventud en los principios de su lengua, para que hablándola con propiedad y corrección, se prepare a usarla con dignidad y elocuencia”, se escribía en la dedicatoria al Rey Carlos III en la introducción de la “Gramática de la Lengua Castellana compuesta por la Real Academia Española en 1771” (de la que conservo un facsímil publicado por Editora Nacional en 1984).

Por ese motivo es cuestión muy importante el interés que desde hace años se tiene en Segovia por la enseñanza de nuestro idioma y por el deseo de hacerlo extensivo a extranjeros por medio de cursillos que a lo largo de los años han organizado entidades e incluso particulares.

Me induce a este comentario de hoy la noticia de que se ha firmado un convenio para la puesta en marcha del programa “Spanish Live” entre el Ayuntamiento, la Empresa Municipal de Turismo de Segovia, la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), el Centro Asociado de Segovia y la Fundación UNED, con la idea de potenciar el turismo idiomático en nuestra ciudad, donde el Ayuntamiento gestionará alojamiento y promocionará el turismo cultural, mientras la parte educativa correrá a cargo de la UNED.

Esta circunstancia me traslada a muchos años atrás, cuando en 1948 el famoso filólogo e historiador Ramón Menéndez Pidal vino a nuestra ciudad para pronunciar la conferencia inaugural del primer Curso de Verano para Extranjeros, que organizaba la Universidad Popular Segoviana (después, desde 1957, Real Academia de Historia y Arte de San Quirce). Menéndez Pidal (cuyo nombre no sé si “dirá” algo a los ilustrados políticos que hoy nos gobiernan), volvió en más ocasiones a estos Cursos, por lo que la Real Academia acordó nombrarle, en 1953, director honorario de la misma y profesor de mérito.

La residencia oficial de los Cursos de Verano para Extranjeros, que tuvieron un gran interés con participación de numerosos alumnos, se estableció en el Palacio de Quintanar, compaginando presencia con los alumnos del Curso de Pintores que se estableció también aquí en 1950. En los años de su presencia entre nosotros, fueron numerosos los destacados personajes del mundo de la cultura, españoles y extranjeros, los que, en el Aula de San Quirce, dieron conferencias y lecciones a los alumnos extranjeros; figuras como el citado Menéndez Pidal, marqués de Lozoya, Dámaso Alonso, Eugenio dÓrs, Enrique Lafuente Ferrari, y músicos como Joaquín Rodrigo y Gonzalo Soriano, participaron en diversas sesiones. De una de las actuaciones del autor del “Concierto de Aranjuez”, mi memoria todavía alcanza a recordar, por su pintoresco título, una de las interpretaciones titulada “Preludio al gallo mañanero”.

Los Cursos de Verano para Extranjeros fueron idea y recibieron un gran impulso por su parte, de un hombre de vasta cultura como era Joaquín Pérez Villanueva, que les puso en marcha durante su estancia aquí como gobernador civil. Apoyo que siguió prestando desde otros altos cargosos nacionales que ocupó posteriormente. Se movían mucho trabajando por los Cursos Luis Felipe de Peñalosa, Mariano Grau y algunos otros profesores de la Universidad Popular.

Los alumnos extranjeros, que participaban en excursiones culturales también por la provincia, tenían la costumbre de organizar, algunas noches y en el propio jardín de la residencia, fiestas muy divertidas, incluso de disfraces (nada que ver con la burradas de los actuales botellones), a las que también acostumbraban asistir grupos de los amigos que tenían en la ciudad.

Desde que desaparecieron estos iniciales cursos, algunas otras entidades, como antes señalaban, han organizado también cursillos similares, por lo que, ante sus buenos resultados, creo que es muy positiva la puesta en marcha del anunciado programa “Spanish Live”. Que supongo contará con general apoyo.