“¡Cuán largome lo fiais!”

Tirso de Molina (1583-1648) puso en boca de Don Juan, en varias ocasiones, en su obra teatral “El burlador de Sevilla y convidado de piedra” estas palabras: “No hay plazo que no llegue/ni deuda que no se pague. Mientras el mundo viva/no es justo que diga nadie: Cuán largo me lo fiais/Siendo tan breve el cobrarse”.

También frase similar colocó Cervantes (1547-1616) en boca de Don Quijote dirigiéndose a su fiel escudero Sancho Panza.

Y algo parecido creo que pensamos ahora muchos segovianos al ver que, aunque “un día” pueda ser realidad, no con la prontitud que parecía indicar el pregón, a bombo y platillo, de la primera autoridad municipal para anunciar la construcción de un nuevo Centro de Interpretación del Acueducto, cerca del monumento.

Ahora resulta que el tema depende de muchas cosas, sobre todo del dinero que se pueda conseguir en una de las convocatorias a las que el Municipio va a acudir, con la esperanza de que en la primera, en la segunda…o en la tercera, se pueda lograr la financiación necesaria.

Porque la financiación del Plan Extraordinario de Sostenibilidad Turística de Castilla y León (¡madre mía, qué cantidad de nuevos, enrevesados y rimbombantes títulos se dan hoy a muchas cosas!), cuenta con dinero para este año, para el próximo y para el siguiente; o sea que, si las cosas van muy bien, se podría contar con asignación en el 2022, y si no van tan bien, pues, a consolarse, porque se aspiraría a lograrlo en el 2023. Pero como nos suele ocurrir a los segovianos, otros ya han ido por delante y nos han cogido la vez.

Ante la realidad, y sin volver a pensar en lo que algunos ingenuos suponíamos por las palabras anunciadoras de la autoridad, que parecían indicar que todo sería rápido, habrá que cargarse de paciencia ante un nuevo hecho pregonado por altavoz, y adaptarnos también a la paciencia de los segovianos ante problemas como los del CAT, o el cableado de las calles de las Canonjías (cada día más deteriorado…e ignorado por quienes deberían arreglarlo); o la construcción del teatro Cervantes (donde en la única fachada que de él queda, mirando a La Canaleja, acaban de colocar un gran cartel anunciando la obra…pero veremos cuando de verdad se inicia); o la continuación de los trabajos de restauración de la muralla; o un “posible” nuevo arreglo de la avenida del Padre Claret, recientemente denunciado por algún miembro del Municipio (dicen que quizá dentro de este año); O…Bien; mejor será dejarlo, porque habría que repetir todo “lo bueno” que se ha hecho en Segovia desde hace 18 años de mando y ordeno del partido que sigue en el poder. Aunque las palabras, discursos y anuncios no dejen de producirse despreocupadamente y acaso con la intención de que los ciudadanos pensemos de que todo va bien y no se detiene la marcha “normal” del Ayuntamiento.

Pero todo sea en aras de lo que anunció la alcaldesa el día de su toma de posesión en Abril de 2014, en el sentido de abrir nuevos cauces de diálogo con el Gobierno de España y especialmente con la Junta de Castilla y León; buscar el permanente contacto con las asociaciones de vecinos, reforzar las políticas de igualdad y trabajar para que Segovia se convierta en una pequeña Gran Ciudad Cultural Europea.

Pasados los años, al amable lector le queda la oportunidad de entretenerse en memorizar y hacer un detenido análisis sobre estos propósitos, supongo que bien intencionados. Pero es que, en frase popular, del “dicho al hecho, va mucho trecho”.