¿Cuál es el límite de la crispación?

Los últimos días hemos visto como el Jefe del Estado, Felipe VI, pedía en el segundo acto de Estado de homenaje a las víctimas del Covid-19, celebrado el día 15 en Madrid y en donde se otorgó la Gran Cruz del Mérito Civil a las familias de los 120 sanitarios muertos, algo tan importante como ‘unidad’.

Textualmente indicó: “Esta pandemia ha marcado un antes y un después. Ha demostrado de un modo irrevocable lo necesaria que es la cooperación en todos los ámbitos de nuestra convivencia. La unidad es fundamental”. Yo al escucharlo me planteaba, la derecha y la ultraderecha (que no participó en el homenaje), ¿habrán entendido el mensaje: “la unidad es fundamental”? Creo que es meridianamente claro y mayoritario entre los españoles, ya que en el peor momento de la historia reciente, no cabe para los demócratas otra opción, para ayudar en la recuperación. ¿También criticarán esta apelación del jefe del Estado?

Una recuperación que se va ‘intuyendo’ con las cifras del paro y actividad económica, con un ritmo de vacunación que sigue la línea marcada

Una recuperación que se va ‘intuyendo’ con las cifras del paro y actividad económica, con un ritmo de vacunación que sigue la línea marcada, teniendo ya más de un cincuenta por ciento de la ciudadanía eswpañola inmunizada y con el horizonte de que a finales de agosto se consiga la inmunidad de grupo con ese setenta por ciento, anunciado por el Presidente Sánchez.

Por cierto, la manipulación y la utilización de la mentira por parte del PP para generar crispación, rompe moldes cuando hasta en esto, que debería ser alegría para todos, hablan de incumplimientos cuando la estadística es muy tozuda, siendo público el grado máximo de cumplimiento del calendario anunciado por el Presidente del Gobierno.

Durante la semana he analizado también la sentencia del Tribunal Constitucional (ya pública) sobre el primer estado de alarma, con una clara división en el órgano (6 a 5) y con votos particulares demoledores. Sinceramente, siempre manifestaré mi respeto a las decisiones judiciales, pero en este caso, como libertad de expresión, cada día que pasa y leo el asunto, me genera más dudas la falta de ‘empatía social‘ en un tema que se ha demostrado que ha salvado miles de vidas, que fue utilizado en todos los países de nuestro entorno europeo y de otros continentes, que todos los grupos políticos mayoritarios exigían y apoyaron, que además permitió evitar, un gran colapso sanitario.

Y me pregunto si la justicia en este caso, se ha utilizado para otras cosas. Con seguridad el último año y medio vivido en todo el mundo, está repleto de errores ante escenarios tan complejos y poco conocidos, pero lo que con honestidad opino que una vez más no debería utilizarse el ámbito judicial para hacer política, sin pensar en la ciudadanía y sus vidas.

Pero las declaraciones del ex ministro Ignacio Camuñas en un acto del PP ante Pablo Casado, diciendo que en 1936 no hubo un Golpe de Estado y que el responsable de la Guerra Civil fue el Gobierno de la II República superan el límite. Todo ello sin que se escuchará ninguna matización. ¿Se imaginan esto en Alemania?

El consejo de ministros aprobó ayer el proyecto de Ley de Memoria Democrática, para apoyar a todas las víctimas de la dictadura franquista, para avanzar con memoria, verdad, justicia y reparación, para que no vuelva a suceder. Las cunetas no pueden seguir teniendo victimas olvidadas, eso nos hará ser un mejor país, sin duda.


(*) Diputado del PSOE por Segovia.