Crecimiento por consumar

Pues después de una temporada tranquilita, la Gimnástica ha consumado con tiempo el ascenso de categoría que, como bien explicaba Javier de Andrés en estas mismas páginas, supone, ante la reestructuración de la RFEF para la próxima temporada, mantener la estancia en la cuarta categoría del fútbol español. Eso sí, una cuarta categoría más exigente y con mayor nivel que, no ya la de este año, en la que la Gimnástica se ha visto sobrada, sino también que las de años anteriores.

Cuarta categoría, sí; pero de mayor enjundia, y a la que la Gimnástica debe asentarse, con el tiempo mínimo posible para ello, como umbral básico de su nivel competitivo. Esta vez, ya no vale ascender para volver a descender. El lugar natural mínimo de la Gimnástica en el tiempo actual (más adelante ya veremos) debe ser la nueva 2ª RFEF.

Para ello debe buscar la mejor fórmula posible. Y aquí entra el debate institucional que debe ser resuelto por la Junta Directiva que salga elegida en las próximas elecciones.

Trabajo peliagudo para el que los actuales gestores han demostrado estar más que preparados. No olvidemos que la Junta Gestora, cuando decidió ponerse al frente del Club, le salvó de una muerte anunciada (se hablaba con rotundidad en aquel tiempo de su desaparición) y, tiempo después, le ha dotado de una salud económica, social y de imagen, impensable hace apenas unos pocos años. Posiblemente, si no fuera por ellos, ahora la Segoviana no sería ni club, ni asociación, ni nada de nada; ni tampoco sus socios tendrían la oportunidad de decidir si conviene convertirse en sociedad anónima deportiva o no, por la simple razón de que no existiría. No lo olvidemos.