Cosas municipales… y otras cosas

Cuando en junio del 2008 me comprometí a publicar semanalmente un artículo en estas páginas, consideré que, dado que no eran muchos los que se escribían sobre nuestra Segovia, lo más indicado era contar las cosas y los hechos de la ciudad vistos desde la misma ciudad. De ahí el título de SEGOVIA DESDE SEGOVIA, y de ahí que la gran mayoría de los en torno a los 700 artículos aparecidos desde entonces, se refieran a temas ciudadanos, con alguna excepción en que “me he escapado a la provincia”. Y como en cualquier ciudad o pueblo, suele ser el Ayuntamiento el que genera mayor número de noticias, aquí no podía ser menos, por lo que se justifica que buena parte de estos comentarios tengan como protagonista a la Casa Consistorial y a quienes, por elección de los propio segovianos, la dirigen en cada momento.

Hasta aquí hemos llegado, felizmente, y gracias a la aquiescencia de los directores sucesivos, con la que sigo contando, a.D.g.

Pues, dicho el plan, y dicho lo dicho, vayamos hoy también hacia algunas de esas “cosas municipales” que menciono en el titular.

Por ejemplo, es de extrañar que un Ayuntamiento tan proclive a colocar colgaduras en su balcón principal, no haya recordado que, según anunció la Junta de Castilla y León, nuestra comunidad dedicaba el pasado día 27 de junio un homenaje a las víctimas del terrorismo. Porque creo que en estas cuestiones no debe pensarse en el signo político de cada institución.

A propósito del acuerdo tomado en el Municipio hace unos años, de no subvencionar las corridas de toros, por ese capricho de algunos políticos de tratar de “salvaguardar al toro para que no sufra”, he aquí también que institución “de otro signo” proyecta fomentar la tauromaquia en Castilla y León. Así acaba de anunciarlo el consejero de Cultura, bien conocido aquí, con su intención de crear una línea de becas de investigación en materia de tauromaquia, en la que él mismo es muy versado. Como también ha propuesto dar una nueva dirección a las Jornadas Taurinas que desarrolla la Junta. Porque ya no se puede fiar en las “iniciativas” de entidades nacionales, puesto que, por ejemplo, TVE no ha vuelto a transmitir corridas desde hace años, y nos atosiga a partidos de fútbol y noticias sobre las lesiones de los multimillonarios jugadores, especialmente si pertenecen a los dos equipos más rivales de la Península. Y como pruebas de esta “imparcialidad”, un diario madrileño acaba de publicar que TVE ha firmado un acuerdo con la cadena pública vasca ETB y la privada Navarra Televisión para que ambas puedan ofrecer señal de los sanfermines, mientras se lo ha negado a Telemadrid y Castilla-La Mancha Televisión.

Sigue la fobia de algunos hacia las corridas de toros, consideradas por muchas personalidades, a lo largo de la historia, como una fiesta genuina e históricamente española. Ahí están los clásicos Leandro y Nicolás Fernández de Moratín, o el mismo Alfonso X en sus Cantigas, pasando por Federico García Lorca, Rafael Alberti, Gerardo Diego, Ernesto Hemingway, Valle Inclán, Fernández Flórez, o en el arte las antiguas litografías sobre corridas y las obras de Goya, Picasso, Vázquez Díaz… Sin olvidar que los nombres de los grandes toreros protagonistas de la tauromaquia en España son tan numerosos como los literatos y artistas que de este arte han hecho uso: Pepe Illo, El Guerra, Juan Belmonte, Manolete, Joselito, Domingo Ortega, Ignacio Sánchez Mejías, Bombita, Lalanda, Chicuelo…sin continuar con nombres de los que les siguieron (segovianos entre ellos) y con los que hoy figuran en cartel.

En las publicaciones sobre la tauromaquia, junto al nombre relevante de Francisco de Cossío, autor de una monumental obra de varios tomos sobre el toreo, me encuentro en este momento con la persona de Andrés Amorós, que acaba de ser entrevistado en un diario madrileño como destacado catedrático de Literatura, autor de numerosos libros y también ex ministro de Cultura, que declara con relación a las corridas: “Los toros no son importantes porque le gusten a Picasso, son importantes en sí. Y tienen una trascendencia ecológica, económica y cultural indiscutible”.

¡Ah! Una pregunta “inocente” sobre el polémico carril-bici: ¿Se ha diseñado para ciclistas o para ir animando al ciudadano a dejar el coche y comprarse el reglamentario casco?

Y “otra cosa”: Al citar anteriormente a RTVE, recuerdo que la Segunda Cadena transmitió el pasado 30 de junio, en su programa “Los pilares del tiempo”, un reportaje sobre nuestro Alcázar con fotografías reales y mediante el sistema de infografía. Me trajo a la memoria los nombres de algunos segovianos que durante los últimos decenios intervinieron en la restauración interior del monumento. El Marqués de Lozoya, en un artículo publicado en “Ya” en octubre de 1968, decía de ellos: “La restauración hubiera sido imposible sin la cooperación entusiasta y abnegada de tres artistas segovianos: don Ángel García Ayuso, restaurador primoroso y hábil; don Faustino García, que ha conservado el secreto de los yeseros moriscos de Segovia (ambos fallecidos), y don Carlos Muñoz de Pablos, vidriero de renombre internacional.”

Y como en el titular aludía a “otras cosas”, he aquí una que me cuenta un vecino amigo, que lo presenció: Hace unos días, a la puerta de la Catedral, un guía –no se sabe si local o foráneo- contaba a un grupo de turistas que “el día de San Frutos los segovianos van a ver pasar la hoja al santo, y es costumbre de algunos empezar desde primera hora de la mañana a beber aguardiente…así es que pueden imaginar cómo terminan el día”. Mi amigo, sorprendido, le dijo al guía (si es que merece este nombre): “Muchacho, pero ¿tú sabes lo que estás diciendo?”. Respuesta: “Es sólo una broma, para animar”. Tajante le contestó mi amigo: “Pues podías incluir en ella a alguno de tus familiares, rico…”

Lamentable episodio y “cosa” de muy mal gusto.