César Arcones – Ayer y hoy

Fue el primer jugador de fútbol sala referente en Segovia. Inolvidables sus regates en una baldosa, su oportunismo para colocar el interior o meter la punterita para que el ‘Mikasa’ besara las mallas en su idilio permanente con el gol. ¿Cuántas camisetas se habrían vendido hoy del 9 de ‘La Escuela’? Quizá no sepamos o nos cueste recordar cómo un segoviano, Luis Martín, se convirtió en máximo goleador de una liga en la que brasileños y paraguayos llegaban a España hambrientos de reventar las redes de la portería, pero donde se veían obligados a pagar peaje y rendir pleitesía, especialmente sobre el parquet del pabellón Maristas.

Fue hace muchos años, pero no deja de ser historia viva del fútbol sala, un deporte del que se nos llena la boca diciendo que en Segovia tenemos una de las mejores aficiones, pero que no ha reaccionado, dejando pasar el tiempo para reconocer y homenajear merecidamente al primer jugador internacional de nuestro deporte.

Esta semana anunciaba su despedida de los banquillos, donde también ha tenido una larga trayectoria. Sin hacer ruido, con trabajo y constancia deja un legado que sin duda debe valorarse…y mucho.

Coincide este adiós con dos noticias, afortunadamente con un carácter más positivo. En la Superliga Rusa, Lin se encuentra velando armas para afrontar el play off por el título y en Rumanía, Alvarito se proclamaba campeón de Liga.

Dos jugadores que han salido de jugar en la calle miles de horas, y después en la cantera del extinto Caja Segovia para demostrar que, además del talento, se requiere mucho trabajo para poder llegar a lo más alto.

¿Cuánto tiempo tardarán en volver a salir jugadores así? Nadie puede saberlo. El panorama que tenemos actualmente es para reflexionar (bastante tiempo) y trabajar (el triple de tiempo que reflexionar).

Podemos disfrazar la realidad como queramos, o dejar que el tiempo pase y lo solucione por sí solo. No creo que sea el mejor modo. Quiero seguir pensando que desde el diálogo y sobre todo, desde la acción, pueden hacerse cosas importantes. Otra cuestión es que queramos. Yo me apunto.