Caritas: Abrazar la vulnerabilidad

Hoy celebramos la jornada mundial contra la pobreza y, dentro de este mes, Caritas diocesana celebrará su asamblea general, organismo estatutario encargado de fomentar la labor de caritas. Es un consejo representativo de todas las caritas parroquiales y de aquellas asociaciones que están vinculadas a caritas. La importancia de esta reunión viene dada por la calidad de las actividades no lucrativas que esta institución diocesana con su voluntariado realiza en la provincia y diócesis. Su misión: abrazar la vulnerabilidad en contra de la pobreza.

Si el Papa Francisco hubiera visitado Caritas de Segovia, hubiera tenido más fácil el discurso que pronunció hace unos meses en la Asamblea de la ‘Unión Internacional de Superioras Generales’. Este organismo internacional agrupa a las responsables de congregaciones religiosas femeninas y tiene una capilaridad global que ya la quisieran para sí las multinacionales tecnológicas. El encuentro de Roma llevaba por título ‘abrazar la vulnerabilidad’ y Francisco lo hubiera tenido más claro si conociera los gestos generosos que caritas diocesana realiza. Caritas está abierta a dar amparo, cobijo y protección a pobres y vulnerables.

El título del encuentro no lo eligió Francisco y el discurso estuvo protagonizado por la imagen del propio Papa en silla de ruedas. Sabemos los problemas que tiene en las rodillas y la utilización de la silla no era un ‘atrezzo’ (un teatro), sino una necesidad real de alguien que, además de recordar el valor del cuidado para gestionar la vulnerabilidad, ha mostrado la imagen de un pontífice y una iglesia vulnerable. Más que inclinado, Francisco tuvo que aparecer sentado porque la vulnerabilidad y la fragilidad no son simples palabras para organizar la vida social y política, sino que describen lo más humano de nuestra condición.

Por eso conviene no instrumentalizar la pobreza. Por mucha velocidad con la que viajemos al espacio, por mucha memoria en nuestro ordenador o incluso por mucho cociente intelectual que tengamos, no dejamos de ser, como decía Pascal, cañas pensantes. Es una blasfemia usar la pobreza con intereses económicos e ideológicos y políticos. Por eso caritas diocesana, aunque a la vez se presente como una ONG, debe ser independiente y libre sin subyugarse a poder alguno.

La vulnerabilidad será uno de los temas estrella de las próximas campañas electorales. Además de la energía, el clima o la defensa, la agenda estará condicionada por la soledad, el sufrimiento y la exclusión, expresiones de la vulnerabilidad. La sombra de la pandemia, el incremento espectacular de los indicadores de exclusión (2,5 millones de jóvenes entre 16 y 34 están en exclusión severa según FOESSA 2022) y las lecciones de la invasión de Ucrania están poniendo en jaque el modelo europeo de estado social. Un modelo donde el cálculo utilitarista del bienestar ya no puede ser el criterio de justicia social. Necesitamos un modelo que capacite personas y cohesione sociedades, organizado desde la interdependencia, que articule solidaridad y responsabilidad en la nueva gestión del cuidado.

Caritas quiere formar parte de la llamada sociedad civil, formada por voluntariados, ONGs, asociaciones sociales, cofradías. En un tiempo en que el Estado y su poder empresarial domina todos los niveles de la sociedad anulando la capacidad natural de la sociedad para gobernarse a sí misma, urge que Caritas colabore con instituciones de base y tenga una relación astuta e inteligente con los poderes políticos.

Cuando se habla de Cáritas se habla de una caridad viva, se habla de voluntarios, colaboradores, sacerdotes, donantes, religiosos, técnicos, socios, en definitiva personas que dan gratuitamente su tiempo, sus conocimientos, sus recursos económicos, su afecto para compartirlos con aquellos que más lo necesitan.
Caritas segoviana se acerca en estos momentos a colectivos vulnerables como los refugiados, los parados, ancianos, familias desestructuradas, personas sin hogar. Se trata de la organización de la Iglesia católica que está presente en la Diócesis de Segovia y cuyo objetivo es el de acompañar a los más desfavorecidos y vulnerables denunciando las situaciones de injusticia con las que se encuentra.

Hoy en día existe un brutal contraste entre la riqueza de unos cuantos y la pobreza de muchos. Para Cáritas, luchar contra la pobreza es abrir espacios de esperanza que hagan posible el crecimiento integral de la persona en una sociedad más justa, fraterna y solidaria.
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(*) Catedrático emérito.