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El hecho de la que la procuradora cuellarana, Marta Sanz, anunciara que la construcción del nuevo Centro de Salud de Cuéllar es una prioridad a medio plazo, no supone una noticia novedosa y mucho menos esperanzadora.

Y  eso que durante un breve periodo de tiempo pudimos mantener una mínima esperanza, tras la cesión de la parcela destinada a  tal fin.  A pesar de ser un compromiso electoral, escrito casi desde que se inauguró el actual centro, mucho me temo que seguirá apareciendo en las próximas campañas electivas locales y regionales. 

Vaya por delante en el argumentario que ha de considerarse que la situación  actual requiere elaborar una lista de prioridades, que no de preferencias. No dudo de la necesidad imperiosa de ampliar el Hospital General de Segovia, centro de todos los segovianos,  o la de construir otros centros de  salud en la provincia;  pero respecto a  la zona básica de salud de Cuéllar, hace tiempo que es una necesidad, una  demanda y una promesa.

También es cierto que este tipo de prestaciones solo se consiguen con empeño y capacidad negociadora. Así, no es de extrañar que los vecinos nos preguntemos cuál es el destino de nuestros impuestos, ya que  convendremos que priorizar la atención primaria requiere precisamente atención y decisión de los gobiernos.