Arreón del Ibex, el mayor en una década

Buen arreón ayer el de las Bolsas europeas, y especialmente el de la española, cuyo índice de referencia, el Ibex-35, cerró con una subida del 8,57%; y eso tras haber rozado alzas del 10%. Hay hambre de riesgo. Lo hemos dicho más de una vez: el mercado tiene liquidez suficiente, solo necesita buenas perspectivas de negocio y seguridad. Seguridad sanitaria y seguridad jurídica. Ayer, el anuncio de la farmacéutica Pfizer consiguió lo primero: su eficacia se sitúa en el 90%, muy por encima de lo que exige el mercado y las autoridades sanitarias, que la sitúa alrededor del 50%. Todo indica que los principales países europeos se han asegurado la compra de suficientes vacunas, por lo que la cantidad y la calidad de la inmunización promete.

Todo indica que los principales países europeos se han asegurado la compra de suficientes vacunas, por lo que la cantidad y la calidad de la inmunización promete

La Bolsa española es la más castigada del continente, por lo que no es de extrañar que haya sido la más beneficiada en este repunte. Caso parecido ocurrió el 10 de mayo del 2010, en plena crisis de la deuda soberana: entonces subió el 14%. En épocas en las que se anuncian buenas perspectivas, los inversores buscan mercados baratos a la espera de plusvalías rápidas y cuantiosas.

Y lo que pasa con los mercados ocurre con los valores. Ayer, las órdenes de compra se concentraron en acciones referenciadas en el sector turístico, justo las que más han sufrido las consecuencias de la maldita pandemia. La hotelera Meliá y el grupo de aerolíneas IAG coparon los primeros puestos, con subidas respectivas del 35% y el 25%, que ya es decir. No tuvieron mal comportamiento tres de los bancos que hoy en día se adivinan como los más potentes de cara al futuro: Bankinter, Sabadell y Santander.

A todo ello contribuye, cómo no, la buena acogida que el dinero ha dado a la victoria de Biden. Había gana de tomar riesgo

Es posible que, en los próximos días, los inversores quieran realizar beneficios. Así es la Bolsa. Pero estamos en tendencia alcista. Incluso Wall Street repuntó algo más del 3%. Parece poco si se compara con el comportamiento de los mercados europeos, pero es que su índice ya está cerca de máximos históricos. A todo ello contribuye, cómo no, la buena acogida que el dinero ha dado a la victoria de Biden. Había gana de tomar riesgo, nadando como está el mercado en la liquidez por la política monetaria expansiva de los bancos centrales. Esperemos que la racha dure, aunque sea en una proyección a medio plazo, que es el alcance temporal que se debe fijar quien juegue en Bolsa, a no ser que tenga el tiempo y el dinero suficiente como para entregarse a movimientos especulativos.