Aplauso a las instituciones y sociedad segovianas

El lema del Día internacional del Alzheimer de este año 2022 ha sido: “InvestigAcción”. La Confederación Española de Alzheimer plantea con este motivo sus reivindicaciones y concibe por investigación social o sociosanitaria, el hecho de indagar para descubrir algo, buscando principalmente conocer y analizar la situación en la que se encuentran las personas en su convivencia con el Alzheimer. De esta forma, se pueden plantear alternativas, soluciones o propuestas que mejoren sus condiciones de calidad de vida.

Las personas trabajadoras y miembros de la Junta directiva de la Asociación de Familiares de Alzheimer (AFA) de Segovia, aunque no sean investigadores en el sentido científico de la palabra, seguro que a lo largo de los muchos años de trabajo con estas personas enfermas, han investigado (buscado y descubierto) nuevas formas de tratamiento y acompañamiento (acción) para realizar mejor su trabajo y humanizar y dar calidad a la vida de estas personas, en base a su situación y realidad concreta. Lo han hecho hasta ahora en el Centro de Servicios Sociales “Jesús Mazariegos” de la Albuera, instalaciones cedidas por el Ayuntamiento de Segovia.

Parecía que nunca iba a llegar, pero tras muchos años de tesón, trabajo, luchas, sinsabores, por parte de muchas personas comprometidas, entre las que destaco y como representación de todas ellas, a Isabel Miranda y Anabel de Pedro, Presidenta y Gerente de AFA Segovia… se ha conseguido lo que parecía un milagro irrealizable:  la unidad e implicación en este proyecto de las tres instituciones, Ayuntamiento, Diputación  de Segovia y la Junta de Castilla y León (que cunda el ejemplo) junto con otros muchos Ayuntamientos, asociaciones, grupos sociales, religiosos, culturales, instituciones bancarias… que haciéndose eco de este necesidad, ha hecho posible que el agua de la solidaridad haya hecho brotar, por fin, el nuevo Centro de Alzheimer que se pondrá en marcha el próximo día 3 de octubre. Gracias.

El Acueducto de Segovia, que ha hecho famosa y conocida a nuestra ciudad en el mundo entero, se construyó en el siglo II, piedra a piedra, para traer el agua y con él la vida,  a la capital desde los extrarradios. El proyecto de AFA “PIEDRA A PIEDRA” que quiso en su momento  emular la construcción de este nuevo acueducto: “YO TAMBIÉN CONSTRUYO EL CENTRO DE ALZHEIMER DE SEGOVIA”, trayendo una mayor y mejor calidad de vida para estos enfermos y apoyo a sus familiares/cuidadores, se hace realidad. Nos equiparamos, así, por fin, a todas las provincias de nuestra región. Debe ser un  motivo de alegría colectiva y toda la sociedad segoviana nos podemos dar un fuerte aplauso. Ha sido precisa la unión de fuerzas para la construcción de este Centro y lo debe seguir siendo para su mantenimiento.

La enfermedad de Alzheimer afecta a toda la sociedad. Todos, de alguna manera, estamos implicados con esta enfermedad, ya sea porque nos toque vivirla de cerca en algún familiar o persona conocida o porque podamos padecer sus consecuencias. Cada uno de nosotros, según estudios realizados,  tenemos entre el 10 y 15% de probabilidades de padecer este proceso degenerativo a partir de los 65 años. Por eso la construcción del Centro de Alzheimer debe pasar a ser “PATRIMONIO COMÚN” de la sociedad segoviana. Debemos seguir colaborando activamente.

Va a mejorar la atención a los enfermos de Alzheimer y van a poder ofrecerse más posibilidades de atención, acompañamiento y cuidado a sus familiares/cuidadores. Cuidar no es en absoluto fácil y en ningún sitio está escrito cómo hay que hacerlo. Es bueno que las personas que cuidan se sientan orgullosas de lo que están haciendo y sean capaces de poner en práctica lo que el Dr. Manuel Viso denomina aplicar “las tres P”: “Pedir ayuda, poner límites y pensar en el futuro”. “Pedir ayuda es delegar, dejar que otras personas se ocupen también del cuidado; poner límites al cuidado es acotar las demandas del paciente si son excesivas, impulsarle a que haga esas cosas que puede hacer por sí mismo, y pensar en el futuro es mantener un mínimo de actividad y socializar para reducir el desgaste del cuidado. Todo ello será más posible con el nuevo Centro. Alegrémonos.