‘Hermanos todos’ o la fraternidad universal

Son tres las virtudes humanas, con raíces cristianas, que la Revolución francesa expandió como propuesta de mejora del futuro del mundo: libertad, igualdad y fraternidad. La libertad fue absolutizada por el capitalismo liberal; la igualdad se la apropió el capitalismo del Estado; y la masonería quiso asumir la fraternidad.

Pasado más de un siglo, fueron viendo que potenciar la ‘fraternidad’ levaba consigo resucitar la creencia en un Padre que hizo que todos fuéramos hermanos. Varias ideologías fueron menospreciando el termino fraternidad y se inventaron la ‘solidaridad’ como termino sustitutorio. Pero la astucia del papa san Juan Pablo II consiguió volver a introducir el término solidaridad dentro del contenido existente en fraternidad.

Con esta tradición que subyace en la Doctrina Social de la Iglesia y en su esfuerzo por hacer frente a la triple crisis mundial -sanitaria, económica y ecológica-, el Papa Francisco presentará una nueva encíclica social el próximo 3 de octubre en Asís en una visita estrictamente privada a causa de la pandemia. Lo hará sobre la tumba del santo que comprendió la fraternidad en cada criatura de Dios y la transformó en una canción intemporal.

Su programa en Asís se limitará a celebrar la misa ante la tumba de San Francisco y firmar el documento antes de regresar inmediatamente a Roma.La segunda encíclica social de Francisco, a los cinco años de Laudato si, sobre la custodia del medio ambiente, llevará por título ‘Todos Hermanos’, y se centrará en “la fraternidad y la amistad social”. La ceremonia será sin fieles en el respeto de la actual situación sanitaria.

Se trata de un principio que el Santo Padre lleva promoviendo de modo constante desde el 4 febrero de 2019, en que firmó en Abu Dhabi junto con Ahmed Al Tayyeb, Gran Imán de la Universidad de Al-Azhar, el histórico documento sobre la Fraternidad Humana Universal, una piedra militar en el diálogo de las grandes religiones.

Francisco añade ahora sus reflexiones sobre la pandemia, el modo de mitigar los daños humanos y el modo de disminuir las secuelas de creciente desigualdad que se advierte dentro de los países afectados y entre los países ricos y los pobres.

A partir de ahí comienza la nueva etapa del Magisterio del Papa. Después de La Lumen fidei (2013) y Laudato si’ (2015), esta vez es la ciudad del Poverello la que celebrará la tercera Encíclica ‘Fratelli tutti (Hermanos todos)’ sobre la fraternidad y la amistad social, que se inspira en el título de los escritos de San Francisco: “Miremos, todos los hermanos, al buen pastor que sostuvo la pasión de la cruz para salvar a sus ovejas”.

El título de esta encíclica se refiere a un valor central del Magisterio de Francisco que, en la noche de su elección, se presentó al mundo con la palabra “hermanos”. Y hermanos son los invisibles que abraza en Lampedusa, los inmigrantes, en su primera salida del Pontificado. Shimon Peres y Abu Mazen que dan la mano al Papa en 2014 son también un ejemplo de esa fraternidad que tiene como objetivo la paz. Hasta la Declaración de Abu Dhabi del año pasado, también en este caso un documento sobre la “hermandad humana” que, según Francisco, “nace de la fe en Dios que es Padre de todos y Padre de la paz”.

Un regreso a Asís que el obispo de la ciudad, Domenico Sorrentino, espera con “emoción y gratitud”: “Mientras el mundo sufre una pandemia que pone en dificultades a tantos pueblos y nos hace sentir hermanos en el dolor, no podemos dejar de sentir la necesidad de convertirnos sobre todo en hermanos en el amor”, que habla de la “fraternidad cósmica” de San Francisco. “Este gesto del Papa Francisco nos da nuevo valor y fuerza para ‘recomenzar’ en nombre de la fraternidad que nos une a todos”.

Con esta nueva carta apostólica, el Santo Padre ahondará en algunas de las cuestiones ya planteadas en el “Documento sobre la Fraternidad Humana”, y dirigirá un llamamiento a que todas las religiones “se empeñen más activamente, con valor y audacia, con sinceridad, en ayudar a la familia humana a madurar la capacidad de reconciliación, la visión de esperanza y los itinerarios concretos de paz”.