8M: Hacia la igualdad real

El 8 de marzo es la fecha conmemorativa en la que la sociedad tiene que hacer el ejercicio crítico de radiografiar la situación de las mujeres en el mundo y calibrar los niveles de igualdad entre géneros.

Cada año ponemos de manifiesto los factores que más impiden avanzar a las mujeres, como son, por ejemplo, los cuidados familiares y el trabajo doméstico, forzándolas a renunciar a sus trabajos y, en muchos casos, a abandonar el mercado laboral. Es ese ‘suelo pegajoso’ que les impide despegar, definitivamente, de la misma forma que a los hombres.

El 2020 ha colocado a las mujeres en niveles de hace años, en cuanto a avances se refiere, y ha supuesto un paso atrás

Hace un año nadie podía pensar que la pandemia que ahora vivimos, a consecuencia de la Covid-19, cristalizaría en un retroceso para las mujeres en su lucha por alcanzar la igualdad plena y las castigaría con tanta dureza. El 2020 ha colocado a las mujeres en niveles de hace años, en cuanto a avances se refiere, y ha supuesto un paso atrás. También ha incrementado la tasa de desempleo femenino, lo que demuestra que no han funcionado, como pudiera esperarse, las políticas puestas en marcha por la Administración central en estos últimos dos años, a pesar de que se insista en lo contrario. Si constatamos los datos, es fácil comprobar que la denominada ‘brecha de género’ persiste casi inamovible en nuestra sociedad, lo que evidencia que queda una ardua tarea para alcanzar la igualdad efectiva y acabar con todas las violencias en las que desemboca la desigualdad. Por ello, decimos que vivimos en el ‘espejismo de la igualdad’. Por un lado tenemos el conocimiento de la situación, hemos asumido el discurso de que hemos alcanzado la igualdad, disponemos de mecanismos y herramientas legales que tan importantes son para alcanzarlo, pero falta la tercera pata, decisiva para lograrlo: el compromiso individual de la ciudadanía para acabar con las actitudes y comportamientos que perpetúan el machismo y la desigualdad de género.

Es necesario poner el foco e insistir en la importancia de la corresponsabilidad y la conciliación

Ante esta situación, es necesario poner el foco e insistir en la importancia de la corresponsabilidad y la conciliación, y es aún más necesario continuar poniendo en marcha medidas que las favorezcan y que permitan a las mujeres seguir avanzando. La Diputación Provincial asumió ese firme compromiso y en ello estamos trabajando. Las ayudas que llegan desde la Administración autonómica, así como la implicación de esta institución en el fomento de la igualdad a través de programas y proyectos, dejan clara la necesidad y el acierto que supone la cooperación interinstitucional. La lucha por la igualdad no tiene ideología ni género, no es ni de derechas ni de izquierdas, es la responsabilidad de todos por alcanzar una sociedad en la que hombres y mujeres seamos por fin iguales.


(*) Diputada de Servicio de Asuntos Sociales.