San José de Calasanz, patrón de las escuelas cristianas y de magisterio

Aunque la Iglesia celebra la festividad de San José de Calasanz el 25 de agosto, porque en esta fecha, de 1648, falleció el santo pedagogo aragonés, con 91 años, en Roma, donde descansan sus restos en la parroquia de San Pantaleón, los maestros cristianos, y concretamente en Segovia la Asociación Católica de Maestros, lo celebramos cada 27 de noviembre, porque este día, de 1597, fue cuando abrió la primera escuela pública gratuita, origen de las Escuelas Pías, y primer paso para la educación general igualitaria, que aquí bien podríamos decir con Neil Armstrong cuando, primerizo, pisó la luna “fue un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”.

En estas escuelas se daba educación y ayudaba a niños pobres, y se comenzó la enseñanza por niveles y ciclos, y se iniciaban las escuelas de formación profesional. Eran los sólidos cimientos para la tan exigida, y hace tiempo lograda, educación pública, libre y gratuita.

Nosotros, con mayores o menores apoyos, y salvando dificultades, intentamos educar en valores cristianos, y formar personas íntegras: esfuerzo, constancia, colaboración, compañerismo, respeto, perdón, sinceridad…, sabiendo que formamos para la vida, y la vida no es sólo placer y ocio, situaciones que hay que ganarse con el esfuerzo y la constancia, con el respeto al superior, al igual y al menos favorecido, pues es la persona, por serlo, la que merece todo respeto, colaboración y ayuda.

“La buena educación de los jóvenes es, en verdad, el ministerio más digno, el más noble, el de mayor mérito, el más beneficioso, el más útil, el más necesario, el más natural, el más razonable, el más grato, el más atractivo y el más glorioso”. “Quien no tiene espíritu para educar a los pobres, no tiene vocación educativa escolapia” (José de Calasanz).

No es, pues, cada 27 de noviembre un día cualquiera del calendario, es la fiesta de la educación, “el día del maestro”…, pues modestamente, sin ánimo alguno de protagonismo y mucho de apoyo corporativo, y con mucho interés por hacer notar la importancia de la educación recuerdo algunas opiniones de personalidades que mencionan con cariño a quien les dirigió en los primeros pasos por la vida: Benjamín Franklin dice que “La educación no crea al hombre, pero le ayuda a crearse a sí mismo”, John Ruskin considera que “educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”, Francisco Méndez afirma que “educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía”, y el gran Pitágoras pedía: “educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”…, por ello el prestigioso especialista en márketing y nuevas tecnologías estadounidense Guy Kawasaki recomienda “si tienes que poner a alguien en un pedestal, pon a los maestros. Son los héroes de la sociedad.”

Escribiendo esto no puedo evitar un pelín de nostalgia recordando tiempos en que cada 27 de noviembre se llenaban calles y plazas de Segovia de grupos de maestros y familiares, porque venían de toda la provincia ya que el Concejo segoviano tenía un solemne y acogedor acto de recepción al Cuerpo del Magisterio, dando a continuación un vino español, Delegación provincial e Inspección organizaban un emotivo acto académico en el que se agradecían servicios de una vida de entrega a la educación para los que se jubilaban, y se concedían reconocimientos, placas, medallas y órdenes al profesorado distinguido, así como premios de diversos certámenes, literario, pictórico, pedagógico o deportivos. Era la Fiesta de la Educación y de la Enseñanza. Tal importancia se daba a la educación, que se tomaban tres fechas para su reivindicación: San Juan Bosco para la Formación Profesional, Santo Tomás de Aquino para Enseñanzas Medias y San José de Calasanz para la Básica y Primaria. Hoy sólo hay un global “Día del docente” en que nadie se entera cuándo se celebra porque pasa sin pena ni gloria. Tampoco a la educación podemos hoy llamarle tal.La Última Comunión De San José De Calasanz Cuadro De Francisco De Goya 1814

Hoy lunes 27 de noviembre la Asociación Católica de Maestros de Segovia honra a nuestro santo patrón con el siguiente programa de actos:

-A las 13 horas, en la parroquia de Santo Tomás, Eucaristía presidida por nuestro consiliario D. Juan Santos Cuesta García, párroco de Zamarramala, colaborador en la de Santa Eulalia, y encargado de la Librería Diocesana, entidad libre y pública impulsada desde 2005 por nuestro ex prelado D. Antonio Palenzuela y sus sucesores.

-Seguidamente, alrededor de las 13, 45 h, en la citada parroquia, acto académico a cargo de Dª Mercedes Sastre Rubio, profesora y directora del CEIP “San José”, jubilada, con larga entrega a la educación y en posesión de, entre otros reconocimientos, la distinción “Segovia, Ciudad Educadora”.

-A las 14, 45, en el Restaurante La Codorniz, comida de hermandad, amenizada por el compañero Feliciano Ituero Bravo, muchos años maestro en el CEE “Nuestra Señora de la Esperanza”, además de folclorista, cantautor, autor de numerosas publicaciones sobre folclore segoviano y castellano, dulzainero, guitarrista, componedor de coplas, pregonero de diversos eventos, como la “ Música en los Corralillos”, componente de diversos grupos musicales: multipremiada Tuna de Magisterio, Ronda Segoviana, Salva y Feliciano, Dúo Resurcos, Títeres Libélula, creador de la banda sonora de diversos documentales, presidente de la Asociación Cultural “Resurcos”…

Desde estas páginas, como cada año, felicitamos al magisterio segoviano, y deseamos inolvidable jornada de honra a nuestro santo patrón.

Es la festividad de San José de Calasanz, es la fiesta de los docentes, es la fiesta de la educación. Que aunque sin medios ni ayudas para celebrar sonados eventos, no quede silenciada tan importante fecha, de tanta trascendencia no sólo para formadores y discentes, sino para la sociedad toda. En las aulas aprendemos conocimientos, pero sobre todo formamos nuestra personalidad; valemos por lo que somos, no por lo que poseemos. No tenemos vibrantes y coloridos desfiles, ni ruido de charangas, ni anuncio de becerrada en el bicentenario coso, no repartimos dulces y refrescos, ni disparamos fuegos de artificio, no creamos riqueza material, sólo, y nada menos, “formamos personas”, y gracias a las páginas de “El Adelantado”, hacemos pública nuestra entrañable fiesta patronal, FIESTA DE LA EDUCACIÓN Y LA ENSEÑANZA.

Seguimos ilusionados contra viento y marea, porque entendemos que las aulas no son aparcamientos de infancia, sino auténticos talleres que forman personas eficaces e íntegras y honestas, sacando todos los potenciales valores que porta la persona, como el escultor va sacando de la dura y amorfa materia su obra de arte; haciendo nuestras las preciosas palabras que nuestro embajador segoviano en Madrid, tantos años presidente del Centro Segoviano, Antonio Horcajo Matesanz, al hablar de nuestro artista universal Aniceto Marinas, en su magnífico libro “Aniceto Marinas, vida y obra del escultor”, dice que “hizo hablar a la piedra, gritar al bronce y rezar a la madera”, sacamos todo lo perfectible que la naturaleza humana lleva en potencia, obteniendo ese célebre doctor, bravo militar, sabio profesor, hábil mecánico, eficaz barrendero, incluso honesto político, aunque aquí hayamos de emplear horas extras, pero siempre personas íntegras, eficaces y honestas, según diversas capacidades del alumno.

“El problema educativo es tan importante que requiere educadores dotados de inmenso amor, paciencia y otros valores” (José de Calasanz).
Mi admiración y fuerte abrazo para todos los educadores, padres, maestros, profesionales de la pedagogía y la docencia, y para todos que con sus acción y su ejemplo forman las personas íntegras y honestas que tanto necesitamos.