Rubén Arnanz – ¿Comida a domicilio sin ultraprocesados?

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Quizás nunca imaginásemos que pudiera existir en nuestra ciudad un servicio delivery o take-away sin ultraprocesados, en el que alguien fuera capaz de hacernos llegar a casa una selección de fantásticas y generosas materias primas en su mejor esplendor, de manera óptima libres de aditivos, refinados, grasas saturadas, aglutinantes, estabilizantes, disolventes, emulgentes, conservantes y otros infladores de los talleres de montaje industriales ¿No sabemos comer sin engañarnos? ¿nos justificamos pidiendo ultraprocesados a domicilio por el simple hecho de que en casa no nos ven? ¿Cuál es el precio de comprar a ciegas?

Mantengo desde hace tiempo que la hostelería de calidad vive su mejor momento, humanizada por una dosis de realidad impagable e impulsando una serie de iniciativas inimaginables, donde creatividad, disponibilidad, hospitalidad o compromiso trascienden más allá de cocinar y servir.

Siempre recordaremos el estado de alarma y mejor que sea con noticias positivas. Noticias que llegan desde varios lugares de la península donde algunos grandes cocineros están liderando más que nunca sus cocinas, como embajadas de la mejor gastronomía, donde nunca antes existió tan buena y variada oferta apabullante calidad servida a domicilio frente al crecimiento de talleres y cadenas de montaje de ultraprocesados que abarrotan muchas ciudades.

Para avanzar es necesario evolucionar, y desde hace tiempo considero que el placer de disfrutar sin remordimientos tiene que ver directamente con una propuesta saludable y sostenible, partiendo de una cocina artesana prolongada y llevada a domicilio.

Por primera vez en Segovia y sin precedentes, estoy orgulloso de liderar un servicio delivery slow food en una ciudad Patrimonio de la humanidad. Sin complejos, construyendo una cultura gastronómica a la altura histórica de la población.

Slow food, parte de la contraposición a la estandarización del gusto en la Gastronomía, potenciando la difusión entre el placer y los conocimientos, claves para conservar nuestra cultura y patrimonio artesano gastronómico. El valor de una cocina lenta, reposada, buena, justa y sana y transparente para todos.

Una esencia muy personal, con alma y ADN comprometida con la realidad personal y no con la apariencia social >> somos lo que comemos. Una razón de ser en base a que el consumo de calidad va directamente ligado a esas oportunidades para disfrutar en casa de una alimentación honesta y saludable como nunca antes había ocurrido.

Evitamos todos los plásticos posibles en el transporte utilizando materiales biodegradables a partir de caña de azúcar, maíz y otros vegetales, comprometidos con el medio ambiente y comprometidos contigo. Creemos necesario y nos apoyamos en la tecnología como una herramienta dinámica de comunicación ofreciendo un servicio a la carta con algunos de nuestros hits más reseñables, potenciando la despensa castellana, la huerta ecológica y la cocina suculenta de fondo y fonda.

Razones de ser donde el compromiso con la ciudad y la calidad no son negociables.