Paloma Sanz Jerónimo (*) – Los Servicios de Urgencias, imprescindibles

Aprovechemos para valorar a todos, cada uno en su medida, en su ocupación, en su responsabilidad. A todos los sanitarios y personal de servicios esenciales, a todos, limpiadores, tenderos, agricultores, ganaderos, ingenieros, taxistas, comerciantes, hosteleros, funcionarios, a todos y más, mi gratitud.

Sí, aprovechemos para valorar a todos y también aprovechemos para valorar a nuestros Servicios de Urgencias Hospitalarias y de Emergencias Sanitarias.

Conocemos que los Servicios de Urgencias y de Emergencias de nuestra Sanidad Pública han mantenido una intensa actividad, frenética, seguro que difícil de soportar en lo laboral, profesional, emocional, durante toda esta tremenda pandemia. Ellos no podían decir “no tiene usted cita”, no podían decir, “no tengo cama”, no podían decir “todavía no están sus análisis”, tampoco “usted no tiene seguro”, o “usted no es de esta área sanitaria”, o “no tiene criterios de urgente o criterios para acudir a este servicio”. Ellos nos han atendido a todos.

A veces, cuando uno escucha hablar a nuestros responsables sanitarios del aumento en el número de camas, de respiradores, de pruebas diagnósticas, parece que sean los mismos ciudadanos los que al llegar a la puerta de los hospitales digan dónde deben ingresar, con qué tratamiento se les debe estabilizar, de qué manera se les tienen que diagnosticar , en qué momento se tienen que tomar medidas a veces agresivas, cuándo se pueden ir a su domicilio o ser trasladados al hospital más cercano o activar cualquiera de los códigos “tiempo dependiente” que los integrantes de Emergencias realizan y son “vida-eficientes”. Esta realidad a veces no se conoce, esta realidad la componen los Servicios de Urgencias y de Emergencias de nuestra Sanidad Pública, con todo su personal de las distintas áreas, del primero al último.

Deben estar profundamente orgullosos de pertenecer a un Servicio de Urgencias, que seguro, a costa de esfuerzo personal, de gran trabajo profesional aún con miedo e incertidumbre, con la justa protección que en cada momento tendrían, de dedicación, de múltiples bajas en los peores momentos, de trágicas pérdidas de compañeros que hasta el final estuvieron en pie y sí, ellos sí, a pie de pandemia, en primera línea de atención a nuestros pacientes y conciudadanos.

Sí, deben estar orgullosos de pertenecer a un Servicio de Urgencias que ha colaborado con otros muchos trabajadores de atención primaria, hospitalaria y de las residencias de personas mayores, en la atención de la pandemia Covid-19 en Segovia y otras muchas provincias de nuestra geografía.

No, no me olvido de ellos, nuestros Servicios de Urgencias Hospitalarias y de Emergencias Sanitarias. Una pena, si nos olvidamos unos de otros. Una lástima, si olvidamos lo trágico de cada una de las vidas perdidas. De las vidas dañadas, por lo que hace poco nos parecía imposible. Sería imperdonable dejar de tener en cuenta tan pronto las secuelas de la pandemia.

Aprovechemos para valorarnos todos, cada uno en su medida, en su ocupación, en su responsabilidad. Sí, aprovechemos para valorar a nuestros Servicios de Urgencias Hospitalarias y de Emergencias Sanitarias.
GRACIAS.
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(*) Presidenta del PP de Segovia. Senadora.