Pablo Martín Cantalejo – Hoy… varias cosas

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Por pedir, que no quede. Si hay suerte, influencias o recomendaciones, a veces por este medio se puede conseguir algo de lo que se pide. Con sinceridad y honradez, no tantas veces.

En fin, el caso es que nuestro Municipio, es decir, la Junta de Gobierno municipal, supongo que con conocimiento de los demás concejales, ha aprobado la propuesta de solicitud de una subvención a la Junta de Castilla y León “para la redacción de un Plan de Gestión de la Ciudad Vieja de Segovia y su Acueducto”, por un importe de 120.000 euros.

Me parece bien lo de pedir y solicitar, pero siempre y cuando, si se obtiene la petición, el importe de ésta sirva para algo. Porque en Segovia ¡hay que ver la cantidad de peticiones que se han hecho! Y ¡hay que ver la cantidad de dinero que ha tenido que devolverse porque no se ha sabido cumplir en invertir lo obtenido como era obligado! Si se pide para Un Plan de Gestión para la Ciudad Vieja se reconoce que es la menos asistida por el Consistorio. Y ahí están el PEHAIS, y ahí está el plan de protección del Acueducto, y ahí está el ARCH de las Canonjías sin terminar –y también es de la Ciudad Vieja-, y ahí está el enlosado de la Plaza Mayor sometido a continuos “remiendos” y que curiosamente cuando más los necesita son los días en que hay mayor afluencia de visitantes. Se alega en la petición que otras ciudades como la nuestra ya han conseguido esas subvenciones, pero, ¿nos hemos fijado en cómo se actúa en esas otras capitales? Porque es posible que nos den ejemplo en muchas cosas.

Ejemplo que tampoco dan algunos ciudadanos, incluso ignorando advertencias y avisos recomendando ciertos cuidados. Lo digo porque hace cuatro días, a las ocho de la noche, en la Plaza Mayor, una niñita de unos 4 años se “coló” (posiblemente la “colaron”, porque quizá ella no pudiera hacerlo sola) en uno de los “corralitos” que aíslan las estrellas luminosas de la elipse, y todo para que su mamá le hiciera una fotografía a través de la estrella; pero mientras llegaba el “disparo”, la niña se entretenía en jugar con algunas de las piezas que conforman la estrella. No sé si habría peligro, pero el hecho es que la mami ni se inmutó por ello, solo preocupada de enfocar bien a su retoño. Se me ocurrió indicárselo a algún agente de la autoridad, para que fuera él quien advirtiera a la madre de la prohibición, pero no encontré ninguno, a pesar de que se dice que se iba a incrementar la vigilancia estos días, cosa que tampoco ha sido muy visible por la Calle Real y entre la Plaza y el Alcázar, las vías más transitadas y en las que, por cierto, la escasez de papeleras ha hecho que todas ellas estuvieran rebosando material inservible, dando lugar a espectáculos como el de la fotografía que el pasado domingo se ofrecía en la tercera página de este periódico, lugar junto a la antigua Cárcel Vieja que siempre es un ejemplo negativo en cuanto a almacenar despojos.

Bien; pero es posible que si la Junta de Castilla y León acceda a dar la subvención que se pide para confeccionar un Plan de Gestión de la Ciudad Vieja, de la misma quede algo de remanente para tratar de solucionar alguna de esas cosas, porque suponemos que la subvención no se habrá solicitado pensando en las nuevas obras (¿cuántas van ya desde su apertura?) que se proyectan realizar durante no sé cuantos meses en la flamante Casa de Lectura. ¡Anda que como la Cultura en Segovia esté esperando para utilizar su contenido en cultivar la inteligencia de los residentes…!