Pablo Martín Cantalejo – A ver si tienen más suerte…

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Bueno, bueno, bueno. Sí, a ver si tienen más suerte. Y lo digo porque el Excmo. (ya me entiende ustedes, quiero decir el pleno consistorial), acaba de aprobar, y copio:”el compromiso de gasto plurianual del Consistorio para la cofinanciación de las actuaciones previstas en la tercera fase del Área de Regeneración Urbana (ARU) de San José –bueno, quiere decir del barrio de San José, claro- en la que está prevista la rehabilitación de un centenar de viviendas y la urbanización de distintas calles del barrio.”

Bien, pues ahí está “la cosa”; y muy bien para los vecinos del barrio de San José, del veterano barrio, porque van a tener suerte, algo que no pasa en otros donde ese ARU, que antes se llamó de otras formas, está paralizado. Hay que comprender, efectivamente, la necesidad de esta barriada de ser “regenerada” después de muchos años de su nacimiento y en la que no se han hecho muchos trabajos en este sentido. Pero, eso sí, habrá que avisar a los vecinos de que vigilen muy bien las próximas actuaciones municipales en él, para que no les vaya a pasar que todo quede en un medio olvido o en una media realización. Y ahí tenemos el ejemplo (me da pena tener que repetirlo) del olvido en que se ha dejado el proceso de rehabilitación de Las Canonjías. Aunque comprendo que a la hora de “apoyar” al gobierno municipal, algunas barriadas aportan más votos que otras. Pero, oigan, la ciudad es la ciudad y el Ayuntamiento “se debe” a todos por igual, cosa que no parece se esté demostrando.

Bien, pero repito que deseo suerte a los vecinos del ARU de San José y que todo les vaya mejor que a otros que llevan esperando años para que las promesas, o mejor dicho, las obligaciones del Consistorio, se cumplan plenamente. Y aquí implico a todos los componentes del pleno, porque todos, en mayor o menor medida, en una dirección o en otra, tienen la obligación de tratar de que se cumplan los compromisos contraídos. Por lo que se ve, hay muchos de estos integrantes que no pasean nunca por todos los barrios, y vuelvo a insistir en el de Las Canonjías, porque si así lo hicieran, quizá tomaran más conciencia de la realidad y de la vergüenza “internacional” que vienen suponiendo las buenas “montoneras” de cables mal sujetos que provocan los interrogantes ingenuos de los visitantes, ante los que solo a los vecinos se nos pone la cara roja de vergüenza cuando debiera ser a otros a los que así les ocurriese.

Suerte que hay buenos cientos de miles de euros para esa rehabilitación prevista, ante lo que de nuevo hay que preguntarse qué pasó con los también cientos de miles que tenían que ser destinados al antiguo ARCH de Las Canonjías y que se han difuminado entre disculpas y entre culpas “a otros”, que quizá no tengan tantas como los de aquí.

En fin, dejemos las cosas como están, sigamos cargándonos de paciencia todos los directamente afectados, y disfrutemos al máximo de los días de sol que aún nos pueda suministrar este Noviembre, dado que también por las noches da reparo, por no decir repugnancia, contemplar la porquería que se ha ido acumulando durante años en los faroles de la antigua barriada, que también deben estar esperando que llegue el momento en que asimismo a ellos les corresponda una atención que les libere de la espesa masa de porquería que anula sus cristales…los que les conserven.

Habrá que renovar la esperanza…aunque si el mismo defensor del ciudadano parece un poco desilusionado porque tampoco se hace mucho caso a sus sugerencias, que precisamente las promueven las quejas y opiniones de los vecinos…¿qué vamos conseguir los que comentamos estas “cosillas”?.