Miguel Velasco – Otra vez más planes de gestión del arbolado y desarrollo

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He leído con curiosidad y no poca perplejidad la iniciativa del concejal de Medio Ambiente. Ángel Galindo, de poner en marcha un plan director de la situación y gestión del arbolado segoviano (declarado en su día, por cierto, “paraje pintoresco de especial protección y las alamedas de La Fuencisla y el Parral, incluso hasta el propio Pinarillo declarado como monte de “utilidad pública”).

Decía lo de la perplejidad porque no hay que tener más que un poco de memoria (o la suficiente habilidad digital para entrar en Google a refrescarla) para constatar que respecto a la gestión del arbolado (declarado en su día “ —como digo—paraje pintoresco especialmente protegido extensible a las Alamedas del Parral y La Fuencisla e incluso el propio Pinarillo como “monte de utilidad pública”) existen ya más proyectos incluso que de los Estudios prospectivos de la economía y el desarrollo de Segovia (¡que ya es decir!) pero que no sirvieron para otra cosa más que para una vez presentados en “sociedad” pasar sin más al baúl de los recuerdos. Y pasa eso porque una vez llena la carreta de propósitos no tiene después carreteros que tiren de ella, eso es lo que pasa. Por eso me parece que aun reconociéndole su buena voluntad al edil, deberíamos recordarle aquellos antecedentes. Está todo inventado.

Sin ir más lejos habría que citar –además del Plan realizado por Agesta en 1996 —de donde partimos seguramente— y de la propia Ordenanza Municipal de Parques y Jardines (supongo que hoy vigente todavía) que contiene detalladísimos aspectos alusivos al tema. Pero por si fuera poco habría que citar al tiempo el que realizó, creo que en 1998) la Consultora “Amazón” titulado “del Árbol a la Ciudad Sostenible”, plan de gestión integral del Arbolado y de la Malla Verde de la Ciudad de Segovia.

Citar también el Inventario y Estudio de riesgo del arbolado segoviano que realizó en el año 2016 la consultora “Tecnigral” (que fue presentado a bombo y platillo por el Ayuntamiento), recogiendo la casuística y las propuestas de actuación sobre el arbolado. En él se citaba el inventario de árboles de la ciudad —que dice datarlo en 1996— por lo que era necesario actualizarlo según la bióloga Laura Mendiburu valorando al tiempo el estado fitosanitario y la posibilidad de ocasionar roturas o accidentes. Considerando, al tiempo, si eran apropiadas las zonas de plantación, densidad, variedades y plagas para finalmente afirmar no obstante que el 92% de la población estudiada “está muy bien”. Demandaba, eso sí, su tratamiento continuado, podas, aplicación de elementos fitosanitarios, etc.

Recordar también que en el 2018 la Concejalía de Medio Ambiente decidía abordar un nuevo Plan de gestión integral del arbolado, ante una moción de Centrados en Segovia, enriquecida con una enmienda del concejal socialista Jesús García, una vez que se actualice —se decía— el inventario y estudio del arbolado, previsto para el 2019.

Para no pecar de ser demasiado prolijo en antecedentes he pasado por alto otros muchos Planes, Estudios, Prospecciones, propuestas de gestión, que se han venido realizando en torno a tan interesante tema como es el cuidado y protección de nuestra masa verde que —insisto— fue certificada en su día como paisaje protegido. Y en este sentido son bien conocidas las bases donde principalmente se asientan esas normas de obligado cumplimiento para la protección: podas especializadas y saneamientos frecuentes que vigoricen su existencia en las mejores condiciones. Esas por encima de otras menores como selección de variedades, idoneidad del terreno, riegos, densidad de la población arbórea, repoblaciones, etc. Lo del talado (que tantas veces hemos denunciado ante posturas tan drásticas como ha aplicado no pocas veces el Ayuntamiento) debería ser “in extremis”, por riesgo grave o enfermedad irreversible del ejemplar. Por eso y reconociéndole sin duda su buena voluntad a Galindo y su disposición al mantenimiento del arbolado segoviano en las mejores condiciones, no viene a estar de más recordarle la infinita aportación que en este sentido propiciaron en su día especialistas en el campo de la gestión a que alude “La calle” hoy. Si lo de Galindo viene a ser una aportación importante, bien venida sea. Si no, lo más adecuado sería partir de lo ya sembrado para vigorizarlo y dar sentido al fruto que se esperaba cuando se hizo. ¿O no?

OTRO PLAN ESTRATÉGICO DE DESARROLLO

No menor sorpresa me ha producido conocer el nuevo Plan Estratégico y de Innovación (que por importe de 76000 euros = 12.616.000 pesetas) ha presentado el Ayuntamiento de Segovia que “servirá de hoja de ruta para las políticas económicas, sociales y patrimoniales que se desarrollarán en la ciudad durante los próximos años”. Y es así porque el documento no viene a ser sino un conjunto de intenciones (como otros muchos anteriores) que luego habrá que desarrollar. ¡Y ese será —como siempre— el gran reto para ver quien desarrolla ese ideario! Lo mismo que pasó con aquel Plan Estratégico de Segovia y su área de influencia en el 2006 en tiempos del alcalde Arahuetes) denominado “La Ciudad que se descubre a sí misma” realizado por la Consultora Cadmos que incluso dio lugar a una Oficina de gestión más o menos permanente pero que no se vio culminado. También entonces se justificaba así: “Con la elaboración de este Plan Estratégico de Segovia bajo un riguroso proceso técnico de reflexión compuesta, estamos identificando una estrategia global y común que otorgue un mayor protagonismo a este territorio y encamine su desarrollo económico y social”. Poco más o menos igual. Mejor que diseñar nuevos Planes que no descubren nada nuevo ¿no sería más operativo y más barato culminar lo anterior? Y es que sabemos de sobra qué es lo que hay que hacer. Pues eso: ¡hagámoslo!