Pedro Palomo.

Ha sido durante nueve años presidente de FES y ahora, desde hace ocho años, lo es de la Cámara de Comercio e Industria de Segovia. Parece que son muchos años pero, este dato solo refleja que desde muy, muy joven, estuvo relacionado con el mundo de la empresa, la familiar, la que montó hace sesenta años su padre, Octaviano Palomo.

Algunos periodos de su historia profesional se desarrollan en el extranjero, lo que le dio una visión internacional del mundo de la economía y los negocios que insiste en transmitir a los emprendedores y empresarios segovianos.

Ha pasado por bonanzas y crisis pero, la incertidumbre que vive España y el mundo en el comienzo del 2020, aun siendo un “optimista convencido” (siempre el vaso medio lleno), hace que vea el futuro con “preocupación”.

Se dispone a seguir en su empresa, donde es CEO o Director General, y en la Cámara de Comercio e Industria de Segovia, que este año retoma sus Premios Casa del Sello de Paños, tras una breve pausa de 3 años. De estos y otros temas hablamos con Pedro Palomo, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Segovia.

— ¿Cuál ha sido su trayectoria profesional hasta hoy?
— Siempre he estado vinculado a la empresa familiar. En verano, mis amigos iban a la piscina del Casino mientras yo tenía que ir a hacer albaranes a Abades… muy en contacto con la empresa , con mi padre (Octaviano Palomo), a quien acompañaba… he visto el negocio desde pequeño y, posteriormente, cuando terminé la carrera, me marché a Inglaterra, a una empresa del sector, a aprender inglés. Luego, me quedé allí, trabajando… casi tres años.

Cuando me casé, nos fuimos a Francia… también dentro de la misma empresa, una multinacional del sector. Me propusieron abrir una oficina en España, la abrimos en Segovia y, luego me incorporé a la empresa familiar en el año 90, hasta la actualidad.

Un dato importante es que me tocó vivir la entrada de España en el Mercado Común Europeo y creo que ha habido varios hitos en la historia económica de España, uno de ellos, claramente, la entrada de España en el Mercado Común. Se abrió, no solo porque podíamos viajar sin pasaporte a los países comunitarios también, en el intercambio de mercancías, aranceles… se abrió un mundo que hasta ese momento, para España estaba cerrado y, como tenía experiencia porque en aquel momento estaba fuera, me vino bien para internacionalizar la empresa. Fue un punto de inflexión, tanto en la vida de la empresa que fundó mi padre hace sesenta años, como en mi vida profesional, porque ya decidí, después de mi periplo fuera de España, establecerme en Segovia.

Así es como comencé a trabajar en la empresa familiar, nos abrimos a los mercados exteriores, años más tarde se incorporaron mis hermanos. Siempre he dicho que esta es una empresa segoviana internacional y muy orgullosos de nuestras raíces segovianas. Incluso, me llegaron a preguntar cómo podíamos tener la oficina en Segovia y no estábamos en Madrid o en Barcelona. En definitiva, una etapa de mi vida muy interesante a nivel profesional y, como ya se sabe, he tenido otras tareas representativas empresariales.

Cuando estaba en el colegio, recuerdo que algún año fui delegado de clase, en la facultad siempre estaba metido en todos los saraos que había, en el colegio mayor… creo que la sociedad me ha dado mucho y una forma de devolver a la sociedad lo que me ha dado es, teniendo en honor de presidir la FES (Federación Empresarial Segoviana) durante unos años y, ahora, la Cámara de Comercio e Industria de Segovia. Luego, tuve también la gran suerte de presidir la Organización Mundial del Comercio de Materias Primas, que tiene su sede en Londres, hace ya algunos años.

— Ha llegado el momento de referirnos a la Cámara de Comercio e Industria de Segovia, como presidente ¿cual es su opinión sobre la situación de Segovia al finalizar 2019?
— Creo que 2019 ha terminado “con preocupación”. Igual que el año anterior terminó con cierto optimismo, creo que este año, como ya he dicho, acaba con preocupación por el ambiente político que vivimos. Estamos viviendo un momento de desaceleración a nivel general, no solo en Segovia, también en España y en el mundo, en ese orden, que puede afectar, claramente, a la creación de empleo y a que las empresas puedan desarrollar su labor de forma constructiva…

Estamos en un momento en el que estas incertidumbres a nivel político, sin Gobierno, con cuatro presupuestos prorrogados, con un Gobierno que va a ser una amalgama de intereses partidistas que, parece que lo que quieren es que suban los impuestos… serán palos en la rueda del crecimiento económico y del empleo y, por lo tanto, estamos acabando el año con mucha incertidumbre.

Vamos de sobresalto en sobresalto y lo que queremos los empresarios, para crear empleo y riqueza, es tener tranquilidad. E incluso, si alguien de fuera, tiene que tomar una decisión de invertir en España o de hacer crecer sus empresas en España, visto el panorama, posiblemente decida otro lugar más seguro y con más calma… esto es a nivel más general. Para circunscribirnos a Segovia, el periodo navideño, es un momento en el que siempre hay más compras y aumenta el consumo de forma puntual pero, el año no ha sido como para tirar cohetes desde el punto de vista de ventas en Segovia.

Otros sectores, por ejemplo el sector del porcino, que influye de modo importante en el PIB segoviano, va muy bien porque China tiene un gran problema de peste porcina y España es el primer productor y exportador mundial de carne de cerdo y, esto a Segovia, le beneficia.

En cuanto al año que acaba de comenzar, depende a la fuente a la que acudamos pero, va a estar rozando el 2% de crecimiento y eso es prácticamente lo que pensábamos que iba a ocurrir en Segovia. Estamos en la media de Castilla y León, la media nacional. Creo que no ha sido un año para tirar cohetes, ha sido un año para pasar pero sí vemos preocupación en el horizonte.

— Hace pocas fechas preguntaba al actual presidente de FES, Andrés Ortega, si no notaba una cierta tristeza en Segovia al pasear por sus calles…
— A mí me da mucha pena ver locales comerciales cerrados. Algunos llevan ya un tiempo cerrados, otros abren y vuelven a cerrar, y eso significa que el tirón del consumo no funciona. Es verdad que tenemos el paraguas de Madrid que nos da cierta ventaja en cuanto a ventas pero, también es cierto que es de forma puntual, durante periodos del año, es un turismo de paso.

No hay pesimismo pero sí preocupación. En consumo, como ya he comentado, los tickets de venta en algunos casos han aumentado, se han vendido más unidades pero sin embargo, el ticket de venta es inferior… lo que se ha vendido tenía un importe menor.

Hay otros fenómenos que también intervienen, como el comercio electrónico, que va en auge, lo que hace que decaiga el comercio local, pero es una pena ver locales vacíos y que, incluso, hay valientes que ponen en marcha un negocio y, al poco tiempo, lo vuelven a cerrar… no es un espectáculo muy agradable.

— Cree que Segovia está estancada?
— Es una buena pregunta porque la población de Segovia no ha aumentado en los últimos años. Es cierto que tenemos una gran calidad de vida y quizá, la población no ha aumentado por la cercanía de Madrid, es decir, exportamos mano de obra y talento, sobre todo a Madrid e incluso a otras provincias, los jóvenes que estudian en Segovia no encuentran aquí su trabajo y tienen que salir fuera a ejercer sus profesiones.

Lo bueno que tienen las comunicaciones es que proporcionan movilidad pero, lo hacen en ambos sentidos. Tanto el AVE, la autopista… Segovia está muy bien comunicada, a diferencia de otras provincias como Zamora, Soria o Ávila que tienen peores comunicaciones.

La cercanía con Madrid, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, en la provincia, el tema de la despoblación es un hecho. Tenemos una bajísima densidad demográfica, tenemos muchos pueblos que no tienen buenas instalaciones para que se puedan venir empresas. El fenómeno de la despoblación, en Segovia, afecta como afecta a toda Castilla y León.

También es verdad que hay que aprovechar las oportunidades. Los empresarios, lo que queremos, y en la Cámara de Comercio lo vemos claro, es que hay que potenciar sectores clave como por ejemplo, las exportadoras, para que Segovia se internacionalice más y existan más empresas competitivas.

— ¿Aquí en Segovia hay muchas empresas que se estén internacionalizando?
— Hay un tema claro que está mejorando pero, tiene que mejorar más, que es el déficit idiomático. A las empresas que nos dedicamos al comercio exterior, nos resulta difícil encontrar personal cualificado local y uno de los problemas es el manejo de los idiomas. El inglés es fundamental. Hoy, el saber inglés, sobre todo para gente joven, es lo mismo que antes se decía de el valor en la mili (se suponía). Tienes que saber inglés sí o sí y, en las empresas nos encontramos que, puestos relacionados con el comercio exterior, no es fácil encontrarlos a nivel local y tenemos que salir fuera de nuestra provincia.

Es curioso porque, en las empresas que van a la Cámara de Comercio, empresas nuevas o emprendedores que quieren poner en marcha su idea, el componente internacional, cada vez es más alto. Hace 10 o 15 años, era un porcentaje muy bajo y, ahora es cada vez más alto. Son emprendedores que no solo quieren tener su local sino, salir fuera.

— Con todo lo hablado hasta ahora… ¿cómo se presenta el año 2020?
— Soy optimista por naturaleza y, por lo tanto, me gusta ver el vaso medio lleno y no medio vacío y hay factores que son positivos, como que las empresas en Segovia somos más competitivas ahora que hace 10 años, la crisis nos ha hecho ser más fuertes y más competitivos. También es verdad que ha habido, desgraciadamente, muchas empresas que han tenido que cerrar.

Aunque encontremos nubarrones en el horizonte, estamos más preparados que antes. Por poner un ejemplo, tenemos un escenario de tipos de interés históricamente bajos, que yo creo que al final no es bueno para la economía porque las entidades financieras tienen que tener también su solvencia y se les está estrangulando los márgenes. Tampoco es bueno que el precio del dinero sea negativo a nivel general pero, la realidad es que de forma puntual hoy, una empresa rentable, con un proyecto, encuentra financiación y esto antes no ocurría.

Los empresarios nos movemos mucho por la confianza en el sistema, la confianza en las inversiones… que no solo se basa en los números, también en el entorno y, creo que en ese tema tenemos incertidumbres: A nivel nacional, con la situación política, sin duda alguna, esa incertidumbre está ahí; a nivel internacional, lo que está ocurriendo con el Bexit, la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos, que ahora parece que está más tranquila pero ha tenido momentos difíciles que creo que volverán.

A mí me preocupa que en este año 2020 puedan subir los impuestos porque habrá un menor poder adquisitivo, las empresas invertirán menos, es la pescadilla que se muerde la cola. Está contrastado con economistas desde hace décadas, es una amenaza, no es bueno para la economía.

No podemos olvidar que en el último trimestre de 2019, ha habido un descenso importante de afiliados a la Seguridad Social y ha aumentado el paro. Hay grandes señales de alarma de la economía para el año 2020. No es un tema baladí, esto se tiene que tratar, sobre todo tiene que haber hombres de Estado que miren al futuro. Hay grandes reformas que se tienen que hacer como la de las pensiones, la de la educación, pero si estamos en el día a día de cómo hacer un no sé qué gobierno y de qué manera… pues esto no genera ninguna tranquilidad. Por eso, 2020 lo veo con preocupación.

— Para terminar, volvemos a la Cámara ¿el asociacionismo se impulsa cuando llegan la crisis?
— Siempre lo hemos dicho, fuera de las Cámaras de Comercio, del asociacionismo empresarial, hace frío. No cabe duda de que ayudamos a las empresas a ser más competitivas. Segovia tiene un problema en relación a las empresas, necesitamos diversificar más el tejido empresarial y que crezcan, que ganen tamaño… para poder ser competitivas con las de otras comunidades o las de otros países.

El mundo de la Cámaras ha cambiado, tenemos una nueva ley desde 2019, la nueva Ley de Cámaras de Castilla y León, que es pionera en España, que asigna una partida para que tengan una financiación estable y puedan cumplir con su misión de ayudar a formar empresas.

— ¿Se sigue pagando cuota obligatoria? este punto llegó a contar con cierta polémica en el pasado…
— Las Cámaras de cada circunscripción son de afiliación obligatoria, pero antes había que pagar cuota obligatoria y ahora no. El pago obligado de la cuota se suprimió en 2010 y entonces fue necesario reorganizar totalmente las Cámaras para que fueran competitivas. De la noche a la mañana nos quitaron los ingresos y fue necesario adaptarlas a la realidad. Pero las Cámaras son instituciones centenarias, la de Segovia lleva más de 100 años en los que ha vivido muchos avatares políticos, sociales… ha tenido momentos difíciles, mejores , y ahora cuenta con programas de muchos tipos: Emprendedores, apoyo al comercio minorista o digitalización para industrias.