Manuel Fernández Fernández – El 16 de agosto Segovia renovará en la catedral el tradicional voto a San Roque

Este año la tradicional renovación del voto de S. Roque va a tener especial interés y significado por la atroz pandemia que nos está azotando, que en España se ha acentuado, y que en Segovia se nos ha llevado a tantos seres queridos de la forma más inhumana.

El ya tradicional acto de renovación del voto del pueblo segoviano al santo milagrero, tiene su origen en aquella otra pandemia, la peste bubónica que en el siglo XVI asoló España, y fue durísima con Segovia, ciudad y provincia, comenzando el 26 de febrero de 1599 en que enfermó el primer segoviano, que moría al día siguiente, y ya en cadena los cientos de contagiados que saturaban hospitales, cementerios y cuevas de alrededores, afectados de feas y pestilentes tumoraciones en axilas e ingles y letales neumonías con cianosis.

Segovia, viéndose desbordada e impotente humanamente, acude a la celestial intercesión de San Roque, patrón de las pestes, y el domingo 8 de agosto de 1599 promete que Segovia toda se entrega a la celestial providencia, teniendo por intercesor al santo de Montpellier, siendo obispo Andrés Pacheco. A partir del solemne voto la peste comenzó a remitir de forma espectacular. Desde entonces cada año en esta fecha la ciudad, representada por su primer edil, en estos días la alcaldesa Clara Luquero, renueva solemnemente esta popular promesa.

Dicen así los populares gozos al santo: “Pues médico eres divino/ con prodigiosas señales,/ líbranos de pestes y males,/ Roque, santo y peregrino”.

Desde su canonización en 1584 y durante todo el siglo XVII, por todo el mundo creció la devoción al santo, nombrado protector de epidemias y patrono de cientos de localidades, y por la provincia de Segovia se levantaron decenas de ermitas bajo su advocación. En nuestra ciudad se creó una Mayordomía y se levantó una ermita al santo; al quedar la ermita en ruinas, la imagen del santo peregrino y milagrero con su fiel perro Melango, pasó a la cercana parroquia de San Millán, donde tradicionalmente se ha venido celebrando esta ceremonia y culto de renovación anual del voto. El inseparable perro con que se le representa recuerda al noble animal que cuando Roque estaba infectado y aislado le procuraba compañía y alimento llevándole un bocadillo cada día, con lo que el santo resistía. Roque significa “fuerte como roca”.

El voto del pueblo segoviano a San Roque, que este año tendrá un muy especial significado, pues al tiempo que agradecemos aquella milagrosa intervención en la peste de antaño, le pedimos que intervenga para el cese de la pandemia “vidus-19” que tan virulentamente está atacando al mundo, y que en Segovia a tantos ciudadanos, familiares, amigos y deudos de forma tan inhumana se nos ha llevado.

La oración del voto al santo que la alcaldesa rezará dice: “En nombre y representación del pueblo de Segovia, acudo ante ti, Señor San Roque, abogado de pestes e intercesor entre el Señor Dios y los hombres, a renovarte fidelidad de esta ciudad noble y agradecida”.

Este año, por la desgraciada pandemia de vidus-19, para mayor amplitud de espacios, y porque el voto es de toda la ciudad, no sólo de la parroquia emilianense, los actos religiosos de renovación del voto, en vez de en San Millán, serán en la S.I. Catedral, el domingo 16, a las 20 h. (8 de la tarde).

Que María de la Fuencisla, San Frutos y San Roque nos libren del cruel coronavirus que aterroriza al mundo y de toda pandemia espiritual o material que nos recuerda lo poco que somos sin apoyo en la divina providencia. De acuerdo con el dicho castellano de “A Dios rogando y con el mazo dando”, el domingo 16 de este mes, a las 8 de la tarde, todos los segovianos a la Catedral, con la mascarilla, y cuidando las distancias…Este año el “voto” a San Roque tiene un sentido especial.