Juana Borrego Izquierdo – La mujer rural es la vida de la España Vaciada

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Hablar del mundo rural es hablar de que el 30% del territorio español concentra al 90% de su población. España cuenta con más de 8.100 municipios de los que casi la mitad tienen menos de 1.000 habitantes y 1.300 no superan los 100 empadronados, la España vaciada es tremendamente triste demográficamente, ya que, en los tres años últimos, ha perdido población a un ritmo de 45.000 habitantes al año. Con una media de 5 habitantes cada hora. En 1.200 pueblos no hay censados niños menores de 5 años y en 331 no hay jóvenes de 20 años.

Las Mujeres Rurales que representan más de un tercio de la población mundial y el 43% de la mano de obra agrícola. Son agentes claves para conseguir los cambios económicos, ambientales y sociales necesarios para el desarrollo sostenible.

En España son cerca de 5 millones de mujeres rurales, que deben prepararse para desarrollar acciones en un mundo rural sostenible, luchando contra la despoblación, el éxodo de los jóvenes, la falta de natalidad, el envejecimiento y sobre todo la búsqueda de empleo.

El papel que desempeña la Mujer es primordial en el mundo y en la economía rural. Su participación en el sector agrícola es de vital importancia contribuye a la erradicación del hambre y la pobreza y en la despoblación. En el sector servicios trabajan ayudando a la economía familiar.

Pero los servicios son limitados en el mundo rural, más para las mujeres que, para los hombres, como, la asistencia sanitaria (faltan médicos) la educación, no es estable, el profesorado cambia todos los años, y la agrupación de cursos en una misma clase con un mismo profesor (5 cursos, 7 alumnos) las comunicaciones, carreteras, acceso a internet…

En Castilla y León, 2.398.314 habitantes, siendo la comunidad que más población ha perdido en el último año con 10.950 habitantes menos.

El 32,2% de los residentes tiene menos de 60 años, y el 42% tiene entre 30 y 60 años.

La Mujer Rural de Castilla y León, es sincera y recia a la vez, honrada y ahorrativa, existe un heroísmo secreto y humilde pero siempre admirable en el combate para sacar adelante su casa y el porvenir de sus
hijos.

No cabe duda de que si hay un exponente claro del trabajo duro es el de la mujer rural. Detrás de los silenciosos muros de las casas de los pueblos se esconden miles de historias de empecinadas luchadoras que han sacado adelante familias y hogares con tesón admirable. A lo largo de mi trayectoria como Presidenta Nacional de FEMUR, he aprendido muchas cosas, pero lo que más me ha llamado la atención, ha sido ver a todas esas mujeres luchar día a día, por lo suyo, construyendo con su lucha, la base sobre la que han ido poniendo los ladrillos de una torre cada día más alta para conseguir sus objetivos y aun muchas de ellas quieren emprender.

A pesar de todo esto las mujeres se llevan el 40% de los proyectos promovidos por personas físicas en los grupos de Acción Local (GAL), es una muestra de valor para invertir y adquirir protagonismo y visibilidad en el Campo de Castilla y León.

Viven en situación de discriminación por la falta de oportunidades para entrar en el mercado laboral, la falta de servicios, lo que afecta a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y a la escasa representación en órganos de decisiones. Los recortes de los Servicios que nos hacen las Administraciones con la excusa de ser menos habitantes hacen que seamos las mujeres quienes asumamos estas carencias, aceptando sobrecargas de trabajo en silencio, con la invisibilidad de siempre y sin cobrar.

Una de las prioridades de todos los Gobiernos debe ser mantener la población y aumentar en todos los municipios sabiendo que las mujeres son agentes claves para la vertebración y la cohesión social, es decir para el cuidado y mantenimiento de nuestros pueblos, deberían contar con ellas para realizar los proyectos necesarios. Ellas son protagonistas y su papel sale a luz poco a poco.

Porque la vida real en la España vaciada, para las Mujeres Rurales es dura, no existe la igualdad de oportunidades la mujer apenas tiene visibilidad, cuidan del ganado y de la agricultura, cuidan a las familias, niños y a personas mayores a su cargo, se les paga con maltratos y violencia de genero por el machismo que existe.

Vemos la falta de servicios que existen son carga para ellas, falta de guarderías, colegios y profesores adecuados, faltan talleres extraescolares, falta de nuevas tecnologías, no hay buena comunicación, ni transporte, y las carreteras están en mal estado, faltan viviendas adecuadas, faltan centros de formación y asesoramiento, para la violencia, faltan servicios de administración, y sobre todo falta Trabajo. En resumen, pocas ayudas y subvenciones para las necesidades que tenemos. Toda esta falta de servicios repercute en la mujer añadiendo que debe dedicarse al cuidado de los niños y personas mayores, solas, dependientes, sin recursos de ningún tipo.

Ellas quieren potencia sus habilidades de liderazgo, necesitan aumentar la confianza en sí mismas. Ellas quieren vivir en sus pueblos. HACE FALTA una política verdadera que quiera realizarse.

Hablando de emprendimiento (FEMUR ha realizado programas europeos, Nacionales y Regionales) estamos muy orgullosos porque hemos creado más de 230 empresas, se destaca que en 2018 el 55.3% de los nuevos emprendedores fueron mujeres, mujeres autónomas que eligieron el sector servicios, comercios y hostelería.

La Mujer Rural es la vida de la España Vaciada, sin ella no habrá desarrollo sostenible. Los méritos y el coraje que tienen es el de grandes heroínas que sacan adelante una casa con grandes dificultades.

Las Mujeres Rurales con FEMUR hemos conseguido muchas cosas, hasta las becas para hijos de los agricultores que antes no existían, pero falta mucho por hacer y más para llegar a una igualdad de oportunidades y ser consideradas y respetadas por los hombres, salvar la brecha salarial, salvar la brecha de género, romper el techo de cristal que para las mujeres rurales es mucho más complicado que para las mujeres de la ciudad.