Juan Manuel Garrote Díaz (*) – Consultorio o trampantojo, médico o figurante

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Desde hace años, se viene repitiendo que los consultorios locales de los pueblos de Segovia se van a cerrar, y son varios los Consejeros de Sanidad a los que he conocido y con los que he tratado, que han intentado hacer una reestructuración de los centros de salud, y también varias las manifestaciones y protestas de los habitantes de los pueblos que lo han impedido.

Ante estas situaciones, me hago algunas preguntas, en realidad: ¿Qué es lo que se demanda?, una labor humanitaria de los médicos de la provincia, una labor social, una labor sanitaria. Pues la verdad es que no sé exactamente qué se pide, pero sí quería dar mi visión de lo que se necesita.

Siempre he pensado que a quien habría que levantar un monumento, por la actuación humanitaria que se realiza en los pueblos, es a los panaderos, personas que llegan a pueblos de 10, 12 habitantes a vender dos barras de pan, que no dan ni para pagar la gasolina que han consumido para llegar a esa población, pero sin embargo, y perdiendo dinero de su bolsillo, dan un servicio que consideran necesario.

Para dar quizás una contextualización a la tesis que defiendo, debo decir, que en mis 36 años de profesión en Segovia, he pasado consulta en pueblos como Languilla, Barbolla, Valle de Tabladillo, Pinilla Ambroz o Yanguas de Eresma, es decir conozco la realidad de la consulta rural, y desde luego en este tiempo he visto cómo ha cambiado la atención sanitaria que se le ofrece al paciente.

Yo llegué cuando se ponían inyectables cada 12 horas, a los sueros de 500cc subcutáneos, a las analíticas solamente en el hospital, a la permanencia en los pueblos 24 horas día, siete días a la semana y como único material de consultorio una camilla, siendo el resto del material exploratorio costeado por el médico con su salario. Desde entonces y hasta ahora esto ha cambiado enormemente, ya que entraron los medios de diagnóstico en la Atención Primaria, y un número importante de elementos exploratorios, han hecho que el estudio de la enfermedad en un paciente sea mucho más y mejor estudiado, siendo sus enfermedades mucho antes diagnosticadas y mucho más precozmente tratadas, mejorando enormemente la calidad de vida de los pacientes y también muchos más de sus años vividos en mejores condiciones. Todo ello se ha conseguido porque la distancia geográfica entre el paciente y el recurso ha disminuido enormemente, ya que en realidad todos esos elementos exploratorios ya existían en el hospital: electrocardiógrafos, espirómetros, etc.

En el momento actual, y con una media de edad altísima en la Segovia rural , el fonendo y el ojo clínico del médico no es suficiente, y hay muchos pacientes que no solo necesitan ser diagnosticados, es decir sospechar la enfermedad y hacerle las pruebas, sino hacer su seguimiento de forma habitual, y en este sentido , no se engañen, si en el consultorio local no existe ese recurso exploratorio y el paciente tiene que desplazarse, será mucho menos estudiado que otro paciente que llegue a un consultorio donde existan esos medios diagnósticos, y por eso creo que una habitación de 4 paredes y una camilla, no es un consultorio, sino un trampantojo. Se necesitan consultorios bien dotados para tratar al paciente como debe ser y lo demás a veces es casi puro teatro.

Otra cuestión es lo que denominamos casuística, es decir la cantidad de enfermos que una persona ve a lo largo del día y a lo largo de los años. Les pongo un ejemplo: Segovia no tiene un servicio de neurocirugía, porque se necesita un número mínimo de pacientes para que el cirujano mantenga su destreza, y por debajo de ese número, la calidad que se da a la intervención puede ser inadecuada, o llevado a otro terreno, si usted es por ejemplo, músico, pero solo practica con el instrumento que ha aprendido, una vez al mes, cuando quiera interpretar una pieza, probablemente cometerá muchos fallos; de la misma forma un médico , que de forma habitual, y a lo largo de decenas de años solo trata a 150, 200, 300 pacientes pierde muchas capacidades diagnósticas y terapéuticas y esto va en detrimento de la salud de los pacientes, y es por ello que de forma exagerada, título ¿médico o figurante?
¿Cuál es en definitiva el mensaje que quiero trasmitir?:

Pienso que los pacientes necesitan ser tratados con los medios más adecuados en su entorno, y esto no se consigue pasando consultas en lugares absolutamente infradotados, y con profesionales que vean muy pocos pacientes de forma habitual, solo se consigue con médicos que tengan cupos, de al menos 600 pacientes y en consultorios que al menos, al menos tengan un electrocardiógrafo. No digo que a esos pueblos no haya que ir, sino que probablemente allí se pueden hacer curas, tomar la tensión, pesar, hacer glucemias, y para ello hay un personal de enfermería con 6 años de preparación académica suficientemente preparados para hacerlo. Es verdad que los medios informáticos, han posibilitado que consultas que nosotros llamamos administrativas, como renovación de recetas, partes de confirmación de bajas se puedan hacer a distancia, y que los pueblos que dotan a sus médicos con teléfonos smartphone pueden ser accesibles de forma directa por sus pacientes y se pueden utilizar para hacer fotografías y/o otros recursos para hacer interconsultas telemáticas al hospital; pero ir de forma habitual a los consultorios a hacer recetas porque no se puede hacer mucho más debería dejarse de hacer.

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(*) Médico en Coca. Expresidente Colegio de Médicos de Segovia, Exsecretario General de los Colegios de Médicos de Castilla y León, Exsecretario General del Consejo General de Colegios de Médicos de España.