Juan Carlos Domingo Pinillos – Atropellos urbanos

Recientemente, los ciudadanos estamos siendo informados de una serie de atropellos urbanos en la ciudad de Segovia, fruto no se sabe aún muy bien de qué, lo que ha suscitado una cierta incertidumbre sobre “que está pasando en Segovia con los atropellos a transeúntes”.

Una vez analizada toda la información conseguida, el resultado obtenido dista mucho de la percepción que tiene el vecino o ciudadano sobre este asunto y sobre la información que los medios de comunicación están emitiendo.

Es conveniente empezar por la normativa existente al respecto (Reglamento de Circulación), para hacerse una composición del entorno legislativo en el que nos movemos. La normativa para el cruce de la calzada por los peatones debe de realizarse por los pasos de peatones o lugares habilitados para ello, donde los peatones tendrán preferencia de paso y además tendrán la “obligación” de mirar si circula algún vehículo por la calzada. Para los vehículos que circulan por la calzada, pues lo contrario, ceder el paso a los peatones en todo momento prestando la atención debida durante la circulación.

El 80 % de los atropellos urbanos que se producen en las ciudades, y en Segovia también, se producen en los pasos de peatones o zonas limítrofes (1,5 m a ambos lados de los mismos), y las estadísticas de atropellos ocurridos en el año 2019, son muy similares a las estadísticas de atropellos ocurridos en el año 2018, por lo que no hay ningún tipo de incremento de atropellos urbanos en la ciudad de Segovia. De los atropellos ocurridos durante este año 2019, la inmensa mayoría han sido con consecuencias leves para el peatón, excepto algún caso donde ha habido algún traumatismo con consecuencias más graves.

Analizando las causas que envuelven la mayoría de los atropellos urbanos, se llega a la conclusión de que no han sido por problemas de alta velocidad de circulación de los vehículos. En la mayoría de las calles se transita a velocidades bajas, y la proliferación de pasos de peatones elevados también redunda en la bajada de la velocidad de circulación. En este año 2019, sí que ha habido un incremento de densidad de tráfico por la mayoría de las calles de la ciudad, provocado por las obras de la circunvalación SG-20 como efecto colateral de los cortes de entradas y salidas de la misma.

Pero el elemento fundamental y piedra angular de los atropellos urbanos ha sido el despiste, aderezado con el caldo de cultivo comentado anteriormente. El despiste del peatón que cruza sin mirar si viene algún vehículo o no, que va mirando el móvil o cualquier otra cosa, pensando que esa preferencia hará parar a cualquiera ante una posible intempestiva entrada al paso de peatones. Y el despiste del conductor, que va pensando en cualquier asunto, o mirando el móvil, o pendiente de una llamada, o ……

Por todo ello, quizás la única solución para la reducción de atropellos urbanos es el pensamiento común de los hombres en prestar más atención a estas situaciones peligrosas, campañas de concienciación al ciudadano, del conductor al volante, o dejar de usar el móvil y sus aplicaciones cuando se transita por la calle a pie o en coche. “Alea jacta est”.