José María Martín Sánchez – Soldados franceses y su “mal paso” por Torrecaballeros

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Hay ocasiones en el que suceden a nuestros alrededor cosas, cuestiones, noticias… que ni nos detenemos en ellas. Pequeñas cosas que forman parte del pasado y han desaparecido de nuestro “paisaje lunar”. Ese es el motivo, si falta hiciere motivar, por el que ahora se insertan estas breves notas.

El que la hace…
Referencia al mes de agosto del año 1810. Un grupo de soldados franceses de las huestes de Napoleón, llegan al Rancho de Cabanillas en Torrecaballeros. La cosecha de cereal estaba recogida y amontonada en la era. Allí, justamente allí, pararon y soltaron sus cabalgaduras ante los incrédulos ojos de quienes tanto sudor habían dejado para recoger el fruto de su esfuerzo. Días después cuando la tropa marchaba y algunos soldados quedaron rezagados, estos pagaron con su vida las fechorías de todos, y en el campo de la Nava, a poca distancia de Torrecaballeros, yacen enterrados (1).

¡Lo nunca visto!
Año 1920. El Registro Fiscal, organismo nacional dependiente del Ministerio de Hacienda para el saber y conocer de la riqueza urbana, aprobó que los propietarios de fincas urbanas de Segovia satisfagan en el referido año económico por rentas al Tesoro el 17% del líquido, en vez del 18% que antes abonaban.
¡No es posible! Seguro que alguien se equivocó de tecla.

La importancia del pan
Principios del siglo XX. Madrid se queda sin pan por causa de huelga de los panaderos. Al gobierno civil de Segovia llega notificación del Ministro de Abastecimientos pidiendo en envío de pan. Los panaderos segovianos responden a la llamada y remiten 8.000 kilos. Se transportan a través del ferrocarril. A la llegada del tren a Madrid, obreros enterados de ello no permitieron que fuera descargada la mercancía, hasta tanto no recibieran algunas piezas. Cuando el “reparto” se hizo cesaron en su postura. En días anteriores a la noticia, fueron muchos los madrileños que se trasladaron en tren a Segovia para hacer acopio del referido alimento y regresar con las hogazas (2) a su casa.

La Ermita se salvó
En el Diccionario Madoz (1845-1850), se define la Ermita de San Frutos, en las Hoces del Duratón, como iglesia parroquial de Burgomillodo. Y es cierto. La historia deja constancia que el obispo de Segovia, Rodrigo Echeverría y Briones (3), que a la diócesis había accedido desde su puesto de Abad del Monasterio Benedictino de Silos, con la finalidad de salvar la Ermita de la desamortización la convirtió en parroquia, no solo de la localidad referida, también de Aldehuelas e Hinojosa. Por más que se continúe “utilizando” como Ermita. Sabia decisión.

La antigüedad es un grado
Sepan. El Club de Campo de Tiro en San Ildefonso, ubicado en el Paseo de Bolonia, paraje Casa de la Mata, es uno de los más antiguos de España y Europa. Se inauguró en 1886. La autorización la curso el Patrimonio a favor del doctor Ruperto Aguirre para establecer un club de tiro de pichón. El Golf se introdujo en 1907. Campo rústico de 9 hoyos, homologado por la RFEG en 2006.

Un señor foso
Fue en el año 1589 cuando se trabajó en el foso de la puerta principal del Alcázar con la finalidad de profundizar más. Se escavaron 20 metros en lo profundo y se amplió el ancho en 2,4 metros. En esa obra trabajaron 664 oficiales y 180 peones. El puente de entrada a la fortaleza se sitúa sobre un foso de de 26 metros y ocho de ancho. En su origen era natural; se fue excavando en dos ocasiones y la piedra que se sacaba se utilizó en la construcción del castillo (4).

El paso del tiempo en La Fuencisla
La primera historia del Santuario de la Patrona la escribió el carmelita del convento de La Alameda, Francisco de San Marcos. Fue en el año 1692. De lo que dejó escrito sabemos que la imagen de La Fuencisla, en sus primeros tiempos, se conocía como Santa María de la Peña. El nombre actual se conoce desde 1130, fecha en la que fue encontrada en la iglesia de San Gil, ubicada en el barrio de San Marcos.
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(1) Juan de Contreras, “La Tierra de Segovia”, año 1919.
(2) La RAE ofrece dos definiciones: Pan grande que pesa más de dos libras; Pan de harina mal cernida, que contiene algo de salvado.
(3) Ocupo su cargo de Obispo entre 1857 y 1875.
(4) “Memorial Histórico de Segovia”, Juan de Pantigoso.