José María Martín – ¡Campeones!

Efeméride. Año 1962 –se han sumado 57 desde entonces a nuestras vidas-, cuando el Imperio F.J. se proclamó campeón del grupo V de la Segunda División Nacional de baloncesto, en cuya categoría se disputaba el trofeo ‘Gonzalo Aguirre’, presidente que fue de la Federación Española de Baloncesto, y mecenas del deporte de la canasta en España.

Quedaría la información ‘coja’ si a ella no uniéramos otros detalles de interés. Como ejemplo, el nombre de los conjuntos, todos de Madrid, que disputaron la competición en el grupo referido: Colegio Ateneo, Banco de Vizcaya. I.C.A.I., Duward, Sagrados Corazones, Plus Ultra y C.A.V.E. Todos ellos pasaron por la cancha del Serichol –que no era instalación cubierta-, en las mañanas de los domingos. Y todos regresaron a su lugar de origen derrotados. El Imperio acabó sin haber perdido un solo encuentro. Siendo el único equipo, de los ocho grupos de la segunda división, que terminó invicto.

La rivalidad de esa temporada la mantuvieron hasta el último suspiro Ateneo e Imperio. Dos derrotas consecutivas de los ateneístas dejaron en solitario y en cabeza al conjunto segoviano, en cuyas filas formaban entonces Rebollo, Bernat, Lázaro, Robledo, J.L. Bernal, Rivas, Jiménez, Carlos y Titi Navacerrada. Jacinto Serrano era el director de un gran equipo.

Era una gozada ver jugar a tan entusiasta grupo de deportistas. Sería difícil destacar a uno solo. Si bien, y por su carácter ‘aglutinador’, por su forma de ser, por la aportación al baloncesto de entonces, jugador, entrenador y directivo, destaco a José Luis Bernal. Al que, cierto es, en 1961 se le concedió la distinción de mejor deportista segoviano.

Veinte años antes, otro extraordinario grupo de jugadores de aquí, consiguieron la proeza de ganar en encuentros de competición los dos partidos al Real Madrid. En Vista Alegre (48-49) y en Segovia, cancha de tierra del colegio HH. Maristas, c/ Malconsejo, por 49-42. Una de las estrellas del equipo madrileño era Antonio Díaz-Miguel. Más mérito si cabe.