José María López López – Se empieza a ver luz

Primeros pasos para la construcción del Centro de Alzheimer

En mi artículo del pasado día 11 de noviembre en el que me refería a la necesidad de construir en nuestra ciudad un Centro para enfermos de Alzheimer y sus familiares, como lo tienen el resto de las provincias de Castilla y León, hacía una llamada a las Instituciones: Ayuntamiento de la capital, Diputación Provincial de Segovia y Junta de Castilla y León para que, antes de terminar este año, se comprometan al unísono para posibilitar este Centro tan necesario.

Terminaba el artículo con el testimonio de un amigo que dudaba que este tema fuera prioritario para las Instituciones, duda que yo no compartía, porque creo en la sensibilidad de nuestros responsables políticos hacia los enfermos de Alzheimer y sus familiares. Solo les falta decisión y unidad de acción.

En el Adelantado del día 15 de noviembre me encuentro con la noticia que nos acerca la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero: “La Junta de Gobierno Local en su reunión del día 14 aprobó el expediente de concesión demanial —es decir, la concesión por la que la administración titular de un bien de dominio público otorga a una persona física o jurídica el derecho a realizar un uso privativo, exclusivo y excluyente— de una parcela municipal situada en el sector I Plaza de Toros, para la construcción del centro de día de alzhéimer, tan necesario en nuestra ciudad para la atención a las personas con alzhéimer y otras demencias”.

Bien por el Ayuntamiento de Segovia. Ha cumplido la promesa que hizo el Concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada en septiembre pasado. En la Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer (AFA) habrán saltado de gozo. Se ha dado el primer paso. Desconozco si en la Junta de Gobierno Local están presentes todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento, por lo que, desde mi desconocimiento, creo que sería bueno que este acuerdo fuera ratificado en el Pleno municipal. Se comienza a ver la luz, aunque haya que entrar en un túnel, tal como expresó la propia alcaldesa: “para la cesión real de la parcela y, por lo tanto, el inicio de las obras, aún faltan determinados procesos burocráticos y de tramitación, que pueden alargarse en el tiempo varios meses”. “Cuan largo me lo fiais, alcaldesa”. Esperemos que con el largo plazo no se olvide este compromiso y no se desvanezca con los vaivenes del destino… Miedo me da, pero sigo confiando.

Este túnel del tiempo necesita otras luces para transitar por él. Las tiene que encender la Junta de Castilla y León. Si como decía en septiembre pasado el Grupo Popular en el Ayuntamiento de Segovia en un comunicado, a falta de la cesión del terreno, ahora aprobado, para la construcción del Centro, la Junta de Castilla y León aportaría el 70 por ciento para su construcción y AFA el otro 30 por ciento y que “ese 70 por ciento ya está consignado en presupuestos y disponible” me digo yo: “miel sobre hojuelas”, a falta, eso sí, de que se concrete por parte de la administración regional, en qué ámbito está asignada esta partida, según lo que recordaba yo en otro artículo sobre este mismo tema, que me decía mi buen amigo José María Calleja, probo funcionario de la Diputación Provincial: “En la administración no hay palabras, hay papeles”.

Para que la esperanza se haga más real solo falta el compromiso de la Diputación Provincial. Desconozco si se ha planteado alguna vez este tema que afecta también a enfermos y familiares de Alzheimer de la provincia. Merece la pena que lo haga, por compromiso social y humanitario, porque me consta que también los responsables del Área de Servicios Sociales de la Diputación son sensibles a este problema.

Termino el artículo con optimismo. Parece que se firmó otro protocolo entre las Instituciones y AFA en el año 2011 y hemos llegado hasta aquí sin hacer nada más que decir “buenas palabras” y reproches entre instituciones. Ya no, por favor, ya no. Ahora a trabajar conjuntamente por este proyecto. Los enfermos de Alzheimer y sus familiares, los de ahora y los que puedan surgir en el futuro, entre los que podemos estar cada uno de nosotros, lo merecen. Gracias a todos.