Jesús Postigo (*) – La eutanasia

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El PSOE ha presentado una Proposición de Ley, no un Proyecto de Ley, para aprobar la eutanasia en España.

Digo una Proposición de Ley y no un Proyecto de Ley, como debiera ser los normal, porque lo que quieren es entrar por la puerta de atrás en el Congreso, cobardemente y con mentiras, como suelen hacer.

A un Proyecto de Ley es preceptivo que le acompañen memorias de impacto normativo, económico y social; que le acompañen los resultados de las consultas, informes y los dictámenes de los ministerios; el informe de los colegios profesionales médicos y el informe del Consejo de Estado, entre otros documentos. Pues bien, todo esto pretenden sustraerlo al conocimiento de los diputados, quienes somos en definitiva los que tenemos que decidir sobre una cuestión tan importante como es la eutanasia.

Hoy en la sociedad que vivimos, hablar de la muerte sin dolor y sin sufrimiento lleva a muchos a pensar sólo y exclusivamente en la eutanasia. El paciente pide ejercer su derecho a no sufrir, e inmediatamente se habla de la eutanasia y esto lleva inexorablemente a obligar a los profesionales de la medicina, con la convicción del deber hipocrático de conservar la vida, a secundar incondicionalmente el proyecto o a señalarse y apuntarse en las famosas listas “Tascon” tan famosas ya en Venezuela, como objetores para ser señalados como no progresistas.

Es compresible que las personas y los familiares pidan la muerte sin dolor, pero entre el dolor y la eutanasia están los cuidados paliativos. No es verdad que la eutanasia sea la única forma de muerte digna. Para acabar con el dolor y el sufrimiento no necesariamente hay que acabar con la vida de las personas. Los comunistas en Portugal, que han rechazado la ley de la eutanasia, dicen que si no se ofrecen cuidados paliativos y ayuda a la dependencia suficiente, pero si la eutanasia, lo que se está haciendo es empujar a la gente hacia el suicidio. Haya muchas formas de aliviar y suprimir el sufrimiento y el dolor. Morir con dignidad y sin sufrimiento es sinónimo de cuidados paliativos; morir ayudados, sin sufrimientos a secas, es sinónimo de eutanasia. Morir con dignidad, es vivir dignamente hasta el último momento, lo que implica la consideración de la persona que fallece como ser humano, respetando sus creencias y valores, sean cuales sean. El derecho a morir no es un derecho; el derecho a recibir todo tipo de cuidados, evitarte el sufrimientos y el dolor, recibir la sedación paliativa y no prolongarte la vida artificialmente, es un derecho. Y esto son los cuidados paliativos.
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(*) Diputado del PP por Segovia.