J.M. Martín – El paso del tiempo en la Real Fábrica de Vidrio de La Granja

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Cierto que cuando se decidió situar la fábrica en el referido lugar, ya se sabía —lo sabía el Rey, los que estaban a su lado y, sobre todo, los maestros—, que los hornos consumían mucha madera. Y en ese sentido, la Casa Real que tenía de jefe a Carlos III, con el fin de abastecer su Real Fábrica —caminando por 1761, a modo de “ordeno y mando”—, se impuso sobre el derecho que del pinar de Valsaín y otras matas de alrededor tenían nuestras muy antiguas instituciones (1), y se vendieron, o como mejor se entienda, a la Real Casa.

De esta forma salvaron la negativa, también, de otros pequeños propietarios que se negaban a abastecer de leña a la Fábrica, por entender que se estaban esquilmando los bosques.

El total de superficie comprada fue de 10.672 hectáreas (¿?), incluidos, montes, matas y pinos de Riofrío y Pirón. El justiprecio, negociado (¿?), fue de algo más de cuatro millones de maravedís.

Dejo constancia de que ese mismo año un ingeniero, el irlandés Juan Dowling, instaló máquina de su invención en el rio Cambrones, muy cerca del Cementerio en el camino de Torrecaballeros.

Venía a sustituir a la que había “inventado” Ventura Sit. El nuevo ingenio se ubicaba en un edificio de dos plantas, ocupando una superficie total de 11×12 m2. La máquina de pulimentos de vidrio plano cumplía el trabajo de doscientos trabajadores.

Luego, años después, su sobrino, Demetrio Crow (2), llegó con un nuevo invento para suplir en efectividad al anterior. La Fábrica necesitaba de nuevos impulsos y los encontró. Crow contó en el proyecto con la colaboración de Tomás Pérez, maquinista, a su vez, de la Real Fábrica de Paños (3).

Y llegó el momento esperado. La fábrica trabajaba y el cristal era de calidad. Por ello, “corriendo” el año 1762, la Corona, con la finalidad de asegurar las ventas lanza el siguiente:

Privilegio:
—“Se concede la venta exclusiva de cristales en Madrid, Segovia, en los Sitios Reales y en veinte leguas a la redonda, con la prohibición de venta en todo este territorio de (productos similares), de otras fábricas. A quienes vulneren (la norma), le será decomisado el género”.

Y punto.

Pasando hoja, digo que durante los reinados de Carlos III y IV, la fábrica se mantuvo gracias a las aportaciones reales ¿Por qué? Pues…Para mantener la fabricación de vidrio en España, los precios eran fijados por debajo del coste de fabricación desde la Real Casa. Y ya se sabe, en aplicación de un tratado básico de economía, lo que sucede en estos supuestos cuando no llega algún mecenas que reflote. El proyecto de futuro se va al carajo (4).

Damos un pasito más para dejar constancia de que la producción y/o fabricación se detuvo cuando llegó la ocupación francesa (1808-1815)…

Aquí abro paréntesis para dedicar un ratito de lectura a la “filial” que la Fábrica de La Granja abrió en Coca. Fue un proyecto del Conde de Montarco, administrador general de las reales fábricas. En su decisión lo llevó el hecho de que el lugar, Coca, también contara en sus alrededores con madera suficiente “y sus pinos no sirven para madera”, justificaron, mientras que en La Granja los pinares se agotan.

La idea era que la fábrica de La Granja se quedara para fabricación de vidrio plano y en Coca para cristales lavados. En Coca comienzan las obras en 1804, para lo que se derriba una parte de la muralla. Se inaugura en 1806. Esta fábrica funcionaba solamente en los meses de invierno, que era cuando la escasez de leña seca en La Granja era manifiesta. Se apagaban los hornos y hacía Coca partían los maestros con sus operarios y herramientas.

Funcionó poco más de un año. Hasta que en 1808 llegaron los franceses para, ¡qué casualidad!, saquearla. Cuando se marcharon, año 1813, tampoco reabrió sus puertas. (5)
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(1) Ciudad y Tierra de Segovia, Noble Junta de Linajes, Común de la Tierra…
(2) Maquinista de la Real Fábrica de La Granja.
(3) “Libros, Caminos y Días”. Un viaje de ingeniero. Lecciones Juanelo Turriano de Historia de la Ingeniería. UNED Segovia, 2015.
(4) Estropearse o tener mal fin.
(5) “El entorno de Segovia en la historia de la dinastía de Borbón”. Ministerio E.C y D. Año 2004.