Isabel Codina – Basuras

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Repartidas por el municipio hay zonas de reciclaje y contenedores solitarios para que depositemos plásticos, envases, cartón, papel, vidrio, ropa, aceite… y, aunque muchas veces están llenos y hay que esperar o buscar otro que no lo esté, también hay muchas personas indolentes que dejan incontables objetos en el suelo alrededor al igual que hacen en torno a los contenedores de basura orgánica. A este problema, generado unas veces por la insuficiente falta de recogida de las empresas encargadas y muchas otras por la desidia de la población, se une el tema de los residuos vegetales.

Tradicionalmente se pedía que dejásemos esos restos junto a los contenedores aunque hace tiempo implementaron un sistema de recogida “puerta a puerta” por el que, con ciertos requisitos, dejabas tus bolsas y atillos en la entrada y con una frecuencia semanal, que habitualmente se convertía en más, la empresa concesionaria lo recogía. Ahora resulta que hay determinados residentes que mezclan otros restos con los vegetales y como ha cambiado el sistema de compostaje de los mismos se ha complicado el proceso. La solución: que los vecinos hagamos el trabajo de la empresa contratada llevando nuestros restos a varios kilómetros de distancia (ojo el que no tenga coche o sea de edad avanzada), realizando unas tareas administrativas que ni para pedir un crédito y encima recriminados por la desidia de algunos.

El Ayuntamiento ha informado que esta semana terminarán de recoger las bolsas acumuladas. Se están recogiendo firmas de apoyo contra la modificación de la ordenanza que está produciendo mucha indignación entre los vecinos.