Heliodoro Albarrán – “Terra alta” y la mirada

Cuando me enteré del ganador y finalista del último Premio Planeta de novela, me hizo ilusión pensar que iba a disfrutar leyendo las dos. Son dos grandes, grandísimos escritores: Javier Cercas y Manuel Vilas. He empezado con el ganador, Javier Cercas y su novela “Terra Alta”. Resumo: ¡qué desilusión! Pero antes de entrar en mi opinión de la novela, les cuento una pequeña historia.

Su madre acababa de morir. Ella, muy joven, apenas rebasados los treinta, se lamentaba de las injusticias de la vida, de lo cruel de la muerte, de lo inmerecido de su situación. Y es verdad que la vida no le ha tratado bien. Su madre era donante de órganos y estaba esperando que terminaran ciertos protocolos acompañada de un reducido grupo de familiares y amigos íntimos, entre los que me encontraba.

Se quejaba también de que las donaciones fueran anónimas, le gustaría saber, conocer a los que el gesto altruista de su madre iba a hacer felices. Entonces pronunció una de esas frases inolvidables que solo se dicen en momentos al límite:

-Sobre todo me gustaría saber a quién ponen sus ojos. Me gustaría que me volviesen a mirar.

Esas palabras llenas de amor, cariño y recuerdo eterno, con el paso de los días se volvieron obsesión, de nada valió el que le explicaran que lo único que se trasplanta es la córnea y que no se ve, pero ella insistió en buscar por las calles, por las plazas, los ojos de su madre, obsesivamente, si alguna mirada se le parecía, retrocedía para volver a cruzarse con los ojos sospechosos. Durante varios meses…

Una noche su padre me llamó, contento:

– Se acabó, ya los ha visto y está feliz.
– ¿Y eso?”, le contesté sorprendido.
– Esta mañana, paseando por la plaza.
– ¿Y?” le dije, ansioso por tener explicación, “¿cómo ha sido?
– Estábamos mirando un escaparate, se reflejaba su mirada… (hizo una pausa que se me hizo eterna) … y ahí ha visto los ojos de su madre, mirándola. Creo que ha comprendido muchas cosas de la vida y de la muerte. Está feliz.
– Me alegro mucho, le dije, al tiempo que pensaba que yo también había comprendido muchas cosas, de golpe.

“Terra alta”. Desilusión. Me explico. Es una novela policíaca clásica: un matrimonio de empresarios muy ricos de la comarca y su criada, son asesinados brutalmente. El caso lo lleva un prometedor policía, con un pasado algo turbio, casado con una joven del pueblo y con una encantadora niña que se llama Colette (como el personaje de Los Miserables). Muy previsible todo.

Es una novela negra, con la trama en Cataluña, con el problema de la independencia flotando en el ambiente. Me ha defraudado porque de Javier Cercas siempre espero lo mejor. “Soldados de Salamina”, “Anatomía de un instante”, “El impostor” (del que les hablé hace unas semanas), “Las leyes de la frontera”, etc. son algunos de sus libros, todos extraordinarios. Y por eso de esta novela ganadora esperaba mucho más. Las primeras 40-50 páginas me parecen muy aburridas, luego va creciendo algo el interés.

Me parece una narración convencional como hay miles, con los tópicos previstos: poli bueno, honrado, una esposa buena, malos muy malos, crimen, familia poderosa, jefes que aprietan, medios de comunicación que exigen una respuesta, investigación que se estanca, poli que además indaga su pasado, etc. Y, de repente, el poli muy listo saca una prueba que él solo ha visto y después de muchas páginas, todo se resuelve rápidamente. Llena de frases hechas: “le propinan una paliza de muerte”, “silencio ensordecedor”, la noticia que fue “un jarro de agua helada”, etc.

Resumiendo, me ha defraudado, no porque sea mala, sino porque creo que Javier Cercas es capaz de escribir libros mucho mejores, esta novela la ha escrito para ganar el premio, ha escrito algo comercial, que se lee fácilmente, pero le falta profundidad en los sentimientos, en las emociones, falta intriga, todo muy superficial. Al final te parece que su vida anterior no tiene ninguna importancia, que el caso de su madre pasa desapercibido. Es como si estuviera mal planteada. Y es que este premio suena a fichaje por la editorial, un “pago a cuenta”, solo eso.

A pesar de todo, Cercas siempre merece la pena, la novela está bien escrita, de lectura ágil, con una escritura sencilla. Tiene cierto interés, aunque el final a mí me sobra, es como un intento de dar un golpe final, de un truco de última hora, para mí, fallido. La novela “había terminado”, más o menos bien. En todo caso, léanla, en un libro de verdad, no en uno digital y opinen, seguro que van a disfrutar de una buena novela.

Al menos a mí me lo parece.