Heliodoro Albarrán – El silencio del héroe

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Leí el libro “El silencio del héroe” de Gay Talese hace ya algunos años y ahora lo he releído y sigo pensando que merece ser leído una y otra vez. Talese es, junto con otros periodistas americanos, los fundadores del llamado “nuevo periodismo”. Algunos dicen que es crear atmósferas propias de las novelas, escenas, diálogos, dramas. No solo buscar lo que pasa sino analizar de una manera pausada y elaborada lo que suponen las vidas de los protagonistas. Talese ha sabido en este libro encontrar historias detrás de cada noticia.

Es una recolección de 39 artículos escritos a lo largo de su vida. Y hay de todos los deportes: mucho boxeo, pero también mucho béisbol, fútbol femenino, golf, carreras de caballos, etc. Son, como dice el propio autor, reportajes escritos con las armas del contador de historias.

Hay una historia de un árbitro de boxeo que fue boxeador, humilde, que malvive con su amplia familia en un pequeño apartamento. Tan pequeño que él tenía que dormir en invierno en las escaleras y en verano en la azotea y despertarse antes de que el calor derritiese el alquitrán donde tenía la manta. Una deliciosa historia. Muy curiosa la vida de un herrador de caballos de carreras, de los mejores, que atendió a casi todos los caballos ganadores. Muy curioso ese mundo.

Y entrañable la entrevista con el último boxeador sin guantes realizada cuanto el hombre tenía 93 años en la que queja de que ahora el boxeo es más suave. Muy buena. Y genial el reportaje y entrevista con un dentista especialista en protectores bucales para boxeadores. Sus protectores los usaron los mejores boxeadores de la época: Joe Louis, Floyd Patterson, etc. En la entrevista cuenta varias anécdotas: el boxeador con la boca más grande, uno que era muy complicado porque no tenía encías, etc. También espectacular la entrevista y el reportaje sobre el que fue cronometrador oficial del Madison Square Garden durante 50 años. De él se decía que nunca había fallado en el cronometraje de los combates. Talese le define así: “George Bannon, que tiene setenta y ocho años, ha respirado el humo de puro de más de siete mil peleas. Ha hecho sonar la campana más de cien mil veces… es un tipo discreto, que pasa desapercibido”.

Su boxeador favorito, o al menos al que dedica más artículos es Floyd Patterson. En ellos tiene espacio para contarnos su personalidad, sus manías. Todo lo que rodeó a sus combates más importantes con Johansson y los varios con Sony Liston. La vergüenza del perdedor le hace comprarse un bigote y una barba postiza que se ponía cuando perdía y que siempre llevó consigo. Todo el mundo de la derrota está en el artículo “El perdedor”, fantástica descripción de los sentimientos que llevan a un hombre a huir de todo ante la derrota. Habla de que estar noqueado no es una sensación desagradable, de hecho, lo que le preocupa es el ser consciente de lo que ha pasado, de rabia, tener que salir del ring y hacer frente a la gente, le gustaría que existiera una trampilla en medio del cuadrilátero y desaparecer. Nos descubre en otro artículo cómo antes del primer asalto, se santiguaba, pero nunca rezaba para ganar, lo único que pedía es que ni él ni su oponente sufrieran ninguna lesión grave. Gran personaje y grandes artículos.

Hay historias de caddies de golf, una fantástica con un arquitecto de campos de golf, de los mejores del mundo y que cuenta los criterios que sigue para construir cada campo, desde la elección del lugar, etc. Curioso.

El artículo que da título al libro, “El silencio del héroe”, está dedicado a un bateador, DiMaggio”. En el momento del artículo está retirado, practica la pesca y posee un restaurante donde tiene colgadas fotos de su carrera como uno de los mejores bateadores. A su edad conservaba el porte y la elegancia de cuando jugaba, dice Talesse. Estuvo casado con Marilyn Monroe y cultivó la amistad de los grandes personajes de la época. De hecho, cuando le entrevista, cuenta que ya no se hablaba con su antiguo amigo Frank Sinatra, porque en una fiesta con gente famosa, Sinatra le presentó a su mujer, Marilyn, a Robert Kennedy y estuvieron bailando toda la noche y a DiMaggio no le sentó nada bien. Fantástico reportaje.

Hay un artículo delicioso. “Un chut fallado”. Final del mundial de fútbol femenino de 1999 jugado en Estados Unidos. En la final el propio equipo USA y China. El partido terminó empate y llegaron a los penaltis. Primero lanzaba China. Los dos primeros de cada equipo fueron gol. El tercero chino le lanzó Liu Ying, gran jugadora china que estaba jugando en Europa. Su narración es fantástica: “… Scurry la portero americana, intuyó o adivinó con acierto que la pelota iría a su izquierda y en cuanto salió del pie derecho de Liu Ying, Scurry ya se estaba lanzando hacia ese lado y su cuerpo extendido surcaba el aire en paralelo al suelo, con los brazos completamente estirados y los dedos de las manos alargados y rígidos dentro de sus guantes, hasta que se doblaron por la fuerza de la pelota, a la que, sin embargo, consiguieron desviar y mandar hacia la línea de fondo”. Me parece genial. Y el resto del relato de los penaltis (ganó USA 5-4) y la celebración americana y cómo Talesse no dejó de pensar en cómo estaría la jugadora china. Era un partido importante, además de por lo deportivo por la tensión política entre los dos países. Talesse, cuando veía a las americanas siendo recibidas por Clinton en la Casa Blanca, no pudo aguantar más y aunque en su periódico no estaban de acuerdo, se fue a China a entrevistarla.

Como les decía, brillante, un libro evocador, con personajes memorables. Un gran libro como literatura y como periodismo. Sin dejar de contar las cosas que pasan se puede hacer una gran literatura. Un gran libro, entretenido, fantástico. Léanlo en un libro normal, no en uno digital. Disfrutarán, seguro.

Al menos a mí me lo parece.