Félix García de Pablos – Puesta en valor de los montes y bosques de Segovia

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En la provincia de Segovia, la superficie forestal suma 323.666 hectáreas, el 47 % del total de las 692.275 hectáreas del territorio provincial. El número de propietarios es de 71.023, con una superficie media de 4,56 hectáreas cada uno de ellos. En cuanto al tipo de propiedad, 173.000 hectáreas, el 54 % de los terrenos forestales, son públicas, en concreto pertenecen a 291 titulares (sobre todo ayuntamientos, comunidades de villa y tierra y la Junta de Castilla y León).

En la Asamblea Internacional del día 11 de diciembre de 1997 celebrada en la ciudad japonesa de Kioto, se acordó reducir las emisiones de los seis gases de efecto invernadero. Este Protocolo de Kioto ha sido firmado por más de 187 países y entró en vigor el 16 de febrero de 2005, mientras que la Unión Europea asumió en 2018 los siguientes compromisos: reducción para el año 2024 del 40% de las emisiones de efecto invernadero en comparación con el año 1990, la utilización de al menos el 42% de energías renovables en el consumo de energía y el aumento en un 30% en la mejora de la eficacia energética.

España es uno de los mayores contaminadores de Europa, las emisiones españolas subieron casi un 18% entre 1997 y 2017, mientras que el conjunto de las Europeas se redujeron en un 23,5%, aunque España en 2018 redujo sus emisiones en un 2,2%.

Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero siguen creciendo, emitimos un 155% respecto al año 1990 (un incremento del 50%), año de referencia del protocolo de Kioto. Mientras que entre los años 1990-2018 la Unión Europea disminuyó en un 78%, España produjo 439 millones de toneladas de CO2 en 2007 (153% sobre 1990), coincidiendo con el auge de a construcción. Con la crisis, las emisiones de nuestro país disminuyeron hasta un mínimo en 2013 del 112% respecto de 1990, para situarse en el 116% en 2018.

El aumento de la temperatura a nivel mundial se ha ido incrementando en un grado, y probablemente crecerá en un 1,5 grados entre los años 2030 y 2052. Cuando el Acuerdo de Paris de 2015 establece como objetivos el calentamiento por debajo de 2 grados y lo más cercano posible a 1,5 grados. No hay tiempo que perder.

Conservar nuestros bosques supone un baluarte para frenar el calentamiento global, dado que esos bosques constituyen un sumidero de carbono atmosférico, por ello el Proyecto de Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) debería fomentar la gestión de los bosques como herramienta para la captación de CO2 de la atmósfera.

Hoy hay una opinión general de poner precio al CO2 emitido, al mismo tiempo que debería establecerse una compensación por la eliminación de ese CO2, junto con la descarbonización de la economía. Una compensación monetaria en este caso a los titulares de montes de nuestra provincia, que gestionan montes que reducen el CO2 en la atmósfera. Una compensación monetaria que ayudaría al mantenimiento de nuestros bosques, evitando su abandono y permitiendo una lucha contra la bajada del precio de la madera, como señala el artículo 12 del protocolo de Kioto respecto de los sumideros de carbono y también se ha apuntado en la 25ª Conferencia de la Convención Marco de Naciones Unidas contra el Cambio Climático que ahora se desarrolla en Madrid.