Sobre el plan industrial

Y ahora, ¿qué? El Ayuntamiento de Segovia aprobó el pasado viernes reclamar a la Junta de Castilla y León un plan territorial de fomento industrial semejante al anunciado para Ávila. Hemos escrito desde esta sección muchas veces la necesidad de ese plan industrial para una ciudad con un monocultivo importante del turismo, y cuando parece que el Plan de Sostenibilidad Turística no está por la labor de centrarse en las ciudades capitales de provincia. Pero si se cita Ávila, estaría bien que se siguiera el mismo procedimiento de la ciudad castellana, con importante implicación de las autoridades locales y provinciales y de los agentes sociales. Pedir por pedir, y además sin cuidar en demasía las formas, no enriquece la necesaria concordia y el acuerdo entre las distintas administraciones.

Hace justo un año reclamábamos un acuerdo estratégico lo más amplio posible que dibujara con compromisos presupuestarios concretos el futuro de la ciudad a corto y a medio plazo. Suponíamos la recepción del CIDE en un corto plazo, conocíamos los primeros esbozos del Plan de Sostenibilidad Turística y se contaba con la vinculación personal del presidente de la Junta de Castilla y León con la nueva infraestructura hospitalaria, tal y como manifestó a este periódico. Pero ha pasado un año –o sea, la mitad de la legislatura- y el CIDE está irresuelto y, lo que es peor, habiendo desaparecido de Indra el principal valedor externo de la iniciativa. No es muy buena tarjeta de presentación esta.

Aplaudimos que el ayuntamiento haya tomado la iniciativa, y apoyaremos que concite a todos los sectores y administraciones implicadas

El Ayuntamiento de Segovia ha tomado un acuerdo mediante una moción presentada por el equipo de gobierno –rara fórmula esta, por cierto, pero démosla por buena-. Ahora lo que tiene que hacer la alcaldesa es dar los siguientes pasos, respaldada como está por una mayoría del concejo y sin ningún voto en contra. Es decir, pasar de las palabras a los hechos. Aplaudimos que el ayuntamiento haya tomado la iniciativa, y apoyaremos que concite a todos los sectores y administraciones implicadas para la redacción de unas políticas concretas y la determinación de un sistema de financiación adecuado. En este momento, a falta del CIDE, con las dudas sobre el Plan de Sostenibilidad Turística y sobre las bases reguladoras de la convocatoria de ayudas para mejoras en suelo industrial ya desarrollado, lo mejor es la vía política y a través del consenso llegar a los acuerdos que se necesiten. Los proyectos sobre Prado del Hoyo y, en particular, el de Puerto Seco son especialmente importantes para la ciudad. Se ha conseguido desbloquear lo que desde hacía años estaba en stand by. Sáquesele el máximo provecho. Otras plataformas logísticas, como la de Plaza en Zaragoza, se hicieron con un acuerdo que implicaba a distintas administraciones, no siempre afines políticamente. Aquí debe suceder lo mismo. Tiene que existir un líder del proceso, y ese debe ser quien ostenta la máxima responsabilidad municipal. La talla de los políticos no se mide por hacer exposiciones de motivo reivindicativas ni por entrar en rifirrafes políticos que no conducen a ningún lado. Ni siquiera a sacar provecho partidista. La altura de un político, de unos políticos, se mide por la capacidad para llegar a acuerdos para mejora de la cosa común. Sea la administración que sea; represente al partido que represente. Lo demás es palabrería y cantos al sol, de lo que, desgraciadamente, está la política española llena, venga de los gobiernos respectivos o de la oposición. La moción del viernes no debe caer en saco roto. Nosotros solo podemos prometer, y prometemos, que estaremos vigilantes sobre su necesario desarrollo.