Editorial – La importancia de la Base Mixta

La constatación de que la popularmente denominada Base Mixta de Segovia tiene trabajo hasta 2025 es una buena noticia para la ciudad. Nada ahondaría más en esa sensación de dejadez por parte de las administraciones regionales y nacionales que una decisión que llevara al desmantelamiento de un parque y centro de mantenimiento de sistemas acorazados que da empleo directo a alrededor de 200 personas.

Hace unos meses se hizo público que el Ministerio de Defensa tiene la intención de crear un macrocentro logístico que unifique las 12 instalaciones de las que dispone en este momento y que están esparcidas por la geografía española. Por tradición militar y por su situación en el centro de la península, en caso de producirse al final ese reagrupamiento, Segovia tiene que optar a ser sede del nuevo complejo. Debería ser este un compromiso que no solo implicara a la administración local sino también a la autonómica, que deberían hacer todo lo posible porque la Base Mixta no perdiera operatividad en el futuro —que no lo parece—y porque la candidatura a albergar esa gran base logística tuviera la mayor solvencia posible.

En la entrevista de ayer, el portavoz socialista en las Cortes regionales, Luis Tudanca, recordó que Segovia es de los pocos lugares que no posee un plan específico de industrialización y que no se puede vivir solo del monocultivo del turismo. Esta es una buena ocasión para demostrar ante el Ministerio de Defensa y ante el Gobierno nacional en conjunto la importancia que un proyecto como este tiene para nuestra ciudad. Y aunque el Plan de Concentración de Órganos Logísticos Centrales del Ejército (COLCE) no tenga un horizonte definido a corto plazo, todo indica que en el futuro será una realidad tangible, una vez que la coyuntura económica dé un alivio a las cuentas públicas. Es cuestión de empezar a trabajar ya por ello, con unidad y sintonía.

Segovia es la única ciudad de Castilla y León que presenta su candidatura. Puede ser que la vinculación con el Ejército sea la misma que la de otras ciudades —por ejemplo Toledo, la que parece mejor situada por el momento—, pero mientras que la capital manchega no tiene una base de este tipo Segovia puede presumir de una experiencia y capacitación mostrada a lo largo de los últimos doscientos años de vida. Raro sería que no se encontrara, con la fórmula jurídica y urbanística necesaria, un lugar para su futura instalación que contrapesara la oferta de Toledo del campo de tiro de los Alijares.

El coronel Santiago Andrés es optimista sobre el futuro a medio plazo de la Base Mixta. Su optimismo, unido a la demostración diaria de una trayectoria ejemplar, tiene que verse respaldado por un amplio consenso social y político que se concrete en una oferta atractiva y rápida que tome la iniciativa y que no vaya detrás del curso de los acontecimientos.