Editorial – Inútiles peloteos

Los políticos, a veces, suelen tener una tendencia a marear la perdiz, a darles tantas y tan inútiles vueltas a los asuntos que de manera inevitable producen una sensación de ineficacia en el administrado. En ocasiones es por falta de experiencia, por bisoñez en el cargo; en otras, se debe a intereses políticos fáciles de descubrir. Ha ocurrido últimamente con la consulta urbanística efectuada por la Dirección General de Infraestructura de la Consejería de Sanidad al Ayuntamiento de Segovia. Preguntaba sobre si es necesario modificar las directrices de ordenación de ámbito subregional de Segovia (DOTSE) o bastaría con una modificación del Plan General de Ordenación Urbana, y otros instrumentos urbanísticos vigentes, para instalar en el solar anexo al centro Antonio Machado la segunda infraestructura sanitaria. Hay que recordar que las DOTSE son importantes por intentar proteger un entorno mayor que el de un municipio, que puede verse afectado por una determinada actuación en sus recursos, equipamientos e infraestructuras.

Pues bien, el Ayuntamiento le ha devuelto la pelota y a su vez ha elevado una consulta a la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Fomento y Medioambiente. ¿Son conscientes del retraso que estas sucesivas consultas puede ocasionar en un proyecto estratégico para la ciudad de Segovia como es la construcción de la segunda infraestructura sanitaria? ¿No conoce cada organismo las materias de su competencia para evitar tanto trasiego de papeles? ¿No sería más comprensible un trabajo conjunto de los técnicos de ambas administraciones en vez de tantos formalismos ineficientes? ¿Qué anima estas idas y venidas?

La Junta parece decidida a emprender con rapidez las actuaciones necesarias para levantar una infraestructura clave para la ciudad. El presidente se comprometió, en declaraciones a este periódico, en que en los próximos presupuestos iría una dotación crediticia. La alcaldesa, por su parte, ha asegurado que se trabajaría conjuntamente para superar obstáculos administrativos. ¿Por qué entonces este juego del gato y el ratón? Parece muy apropiado todo lo que tenga que ver con la salvaguarda de la seguridad jurídica y con la garantía de los procedimientos, pero no el regateo político. El Estado franquista se desmontó en dos años, es de suponer que las cuestiones administrativas sobre esta inversión no serán más complejas. Todavía estamos en las aclaraciones jurídicas y ya se sucede el traqueteo de consultas. Lo siguiente puede ser la formación de una comisión y lo posterior los reproches mutuos por el retraso; y, para concluir, el castigo a los inocentes. Ante esta situación parece recomendable que las actuaciones se lleven al más alto nivel, si de verdad se desea una resolución lo más ágil posible. La alcaldesa y el consejero de Fomento lo han demostrado con la estación de autobuses. La segunda infraestructura sanitaria no puede ser menos.