Desde la ventana en Riaza:

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Señora directora:

Hoy como cada día me asomo a esa ventana, la ventana de mi cuarto a las ocho de la tarde y comienzo a aplaudir con mis manos, y veo a mis vecinos mayores , niños, papás , que también abren los balcones, las ventanas. Todos nos asomamos y comenzamos a aplaudir con fuerza para que todos nos puedan oír, por aquellos que también se fueron y nos dejaron con un adiós y no hemos podido estar a su lado para una despedida. Por ello nos sentimos tristes y pedimos por todos, y hacemos que suenen nuestras palmas. El sonido de las sirenas nos acompaña , el cantar de cada día de una serenata de nuestro amigo Mauri que nos anima y da fuerza, agradeciendo a todas esas personas, esas personas de la sanidad, de la limpieza …etc. que están sirviendo a nuestro país dando sus vidas. .Por esos pequeños comercios que abren para poder abastecernos de lo necesario , tanto en alimentación, como farmacia u otras necesidades. Por las personas que guardan la seguridad por el bien nuestro, los guardias civiles, la policía, el ejército, guardias de seguridad.. Por las gasolineras que día a día acuden a sus puestos de trabajo para poder abastecer a los medios de transporte, por esos camioneros que recorren cada día las carreteras, o por esos transportes del servicio de paquetería que nos traen las mercancías, los productos de abastecimiento, los materiales que tanto necesitan los hospitales.

Agradecimiento a los voluntarios, a esas personas que ponen de su parte para poder ayudar a los demás, a los voluntarios de la Cruz Roja que nos llaman a la puerta para las necesidades que podamos tener, de alimentación o farmacia, para ayudar a aquellas personas que lo necesitan «nuestros mayores» que muchos se encuentran solos y ahora no pueden arriesgarse a salir de sus casas.

A esos voluntarios que no se dan a conocer y están realizando mascarillas, como nuestro amigo Javi que tiene una tienda de informática y ha creado en forma 3D máscaras para los médicos y enfermeras de nuestro pueblo, y para el personal de la residencia.

A esos voluntarios que desinfectan nuestras calles y plazas,

A esos voluntarios que por medio de la oración están pidiendo ayuda a Dios para protegernos y cuidarnos, para que todo esto pase.

Y no nos olvidamos de los medios de comunicación que nos permiten estar informados.

Por ello tenemos que ser agradecidos de lo que tenemos, y nuestro pueblo, Riaza, da ejemplo de todo ello.

Elena Victoria Polo Valle