Hace como dos semanas, Cuéllar desayunaba con una noticia inusual: todo un equipo de cine venía a ‘rodar’ parte de una película para la que se necesitaban unos cientos de figurantes. Parecía raro que, en plena efervescencia de la segunda fase de la pandemia, sucediera esto. Por supuesto, es de suponer que los que se desplazaban, traerían sus acreditaciones sanitarias al respecto, así como las tendrían los muchos figurantes de la localidad y su comarca. Un rotundo y afamado José Luis Moreno, dirige y produce una serie anglosajona, titulada en castellano ‘Resplandor y tinieblas’ para la que había elegido la Villa, en que filmaría varias escenas.

Moreno, (que fue a alojarse a Quintanilla de Onésimo),  quiere narrar episodios de la Vida de San Francisco. No es la primera vez que la Villa es escenario del rodaje de una película, como sucedió con la titulada ‘América Rugiente’ (1969) en que se escenificó una explosión y fuga en el patio de armas del castillo. Otra ocasión fue la del rodaje de un spot publicitario para la marca deportiva Naif con temática taurina, simulando un encierro. Aquello fue poco para lo que se ha rodado estos tres días: a ver si se anima el personal y Cuéllar (que bien se lo merece) se suma a villas como Pedraza, en que ya están acostumbrados a estas lides.

C. Llorente