Daniel Vera – Medina, una ciudad artillera

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Corría el año 1520 cuando el levantamiento popular contra Carlos I acabó con la vida de Rodrigo de Tordesillas a manos de los segovianos, la respuesta, un primer asedio a la ciudad de Segovia, que logra resistir con la ayuda de Toledo y Madrid.

Tras esto, el alcalde Rodrigo Ronquillo y Antonio de Fonseca pusieron rumbo a Medina, dispuestos a llevarse las piezas de la ciudad artillera, con suficientes lanzas y escopeteros para no tener problema en hacerlo, y regresar a Segovia a tomar la ciudad.

Gutierre Quijada, corregidor de la villa, accede a entregar la artillería, pero no lo hacen los medinenses, quienes permanecen en la plaza custodiando las piezas.

Fonseca, harto de esperar ordena quemar algunas partes de la ciudad, para que la multitud que custodiaba las piezas se disperse.

Aguantan valientes los medinenses, que no se separan y obligan a Fonseca a detener el ataque para poder sofocar el fuego antes de que prendiese toda la ciudad.

Una parte de la Villa, quedó destruida, una parte del comercio y la historia de Medina, quedó mermada por la quema del convento de San Francisco, pero Medina no entregó su artillería.

Cómo sería hoy Segovia de no haber sido por Medina.